La tarde del 25 de enero diversos medios de comunicación local informaron sobre la detención de al menos 118 personas migrantes en las cercanías de la estación del tren mejor conocida como “La Antigua Estación” en la ciudad de Apizaco. Los hechos ocurrieron alrededor de las 18:00 horas.

De acuerdo a estas notas, “personal de seguridad de Ferrosur y del Instituto Nacional de Migración, con auxilio posterior de la policía municipal de Apizaco, lograron el aseguramiento de 118 centroamericanos” quienes viajaban a bordo del ferrocarril. Refieren que “los migrantes fueron detectados en los vagones del ferrocarril, por lo que al llegar al bulevar Emilio Sánchez Piedras, les pidieron que descendieran” (…) “al ser superados en número, el personal de Ferrosur y del INM pidieron el apoyo de la policía municipal, quienes arribaron y dieron seguridad perimetral.

Recordemos que la pobreza económica que enfrenta gran parte de la población en Centroamérica, se agravó en el último año por la crisis resultante de la pandemia de COVID-19, aunado a la devastación causada por los huracanes Eta y Iota. Además, la población de los países centroamericanos se ve amenazada por un clima de violencia generalizada. Todo esto genera que las personas que salen de Centroamérica tengan necesidades de protección internacional que los gobiernos de la región tienen la obligación de atender con base en su legislación interna y el derecho internacional.

Ante estos presumibles hechos emitimos el siguiente:

PRONUNCIAMIENTO

1. Lamentamos la respuesta emitida por parte del gobierno mexicano a la crisis humanitaria que padecen los pueblos hermanos de Centroamérica, en la cual siga privilegiando la contención, disuasión, detención, criminalización y deportación inmediata; cuando estas acciones han sido cuestionadas con preocupación por organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Demandamos que el gobierno mexicano responda con acciones humanitarias y solidarias en apego a los compromisos que México ha adquirido mediante los tratados internacionales de derechos humanos.

2. En relación con las personas detenidas, hacemos un llamado a las autoridades migratorias para que respeten el derecho a la no devolución ya que muchas de estas personas son sujetas de protección internacional por lo que se les debe garantizar el derecho a solicitar

la condición de refugiado; y que atiendan sus necesidades humanitarias con un enfoque diferenciado que tome en cuenta el género y la edad de las personas detenidas.

3. Pedimos que la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) y a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en el ámbito de su competencia, investiguen si la presunta participación de personal seguridad privada de la empresa Ferrosur en esta detención masiva se dio conforme a derecho, pues es preocupante que empresas de seguridad privada ejerzan acciones que no son de su competencia. Esto, además, porque en las últimas semanas el albergue ha documentado agresiones contra migrantes perpetrados por supuestos guardias de esta empresa de seguridad privada.

4. Pedimos que las autoridades migratorias cumplan la legislación mexicana que prohíbe la detención de niños, niñas y adolescentes no acompañados y acompañados.

Hacemos un llamado a la CEDH y a la procuraduría para la protección de niñas, niños y adolescentes de Tlaxcala para que garanticen la no detención en la estación migratorias de niños, niñas y adolescentes.

5. Pedimos que el Instituto Nacional de Migración, en este contexto de pandemia, atienda las necesidades humanitarias de las personas detenidas implementando protocolos de bioseguridad para evitar la propagación de la COVID 19 , pues significaría un alto riesgo para la salud condiciones de hacinamiento en la estación migratoria. Dado que las condiciones bajo las que opera la estación migratoria del Insituto Nacional de Migración, son deficientes antihigiénicas e inhumanas, además de los tratos inhumanos por parte del personal del INM los cuales en la mayoría de los casos denigran la dignidad humana y violan los derechos básicos de toda persona.

6. Exhortamos a los medios de comunicación a seguir contribuyendo en la construcción de una sociedad incluyente y no discriminadora hacia todos los sectores y grupos sociales, evitando el uso de conceptos que pueden alentar a actos discriminatorios, evitando considerar la detención de personas migrantes como “un logro” o el uso de calificativos como “los sin papeles”.

FIRMAN

El albergue La “Sagrada Familia”, la Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de Tlaxcala, un Mundo Una Nación A.C.