Mientras el confinamiento por la pandemia provocada por el COVID-19, provocó que algunos delitos disminuyeran en sus cifras oficiales, el robo a casa habitación aumentó de manera dramática debido a la pérdida de empleos y oportunidades por la cuarentena que se vivió drásticamente en los meses de marzo, abril, mayo y junio.

Los datos que concentra el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), revelan que el crecimiento entre el ejercicio 2019 y el 2020 es de un 158 por ciento, lo que representa más del doble entre un año y otro.

Fueron 335 las denuncias que se presentaron durante los 12 meses de 2020, frente a las 130 que llegaron a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) durante el ejercicio 2019, lo que implica un aumento considerable.

Junio, noviembre y diciembre fueron los meses que más denuncias tuvieron, se presume que fue por la necesidad ante el desempleo que cayó estrepitosamente derivado de la contingencia.