A decir verdad las elecciones en Tlaxcala para gobernador en periodos recientes han demostrado ser cerradas. A poco menos de 6 meses en que los tlaxcaltecas decidamos quién dirigirá los destinos del estado, el nivel de indecisos supera el margen que separa al primer del segundo lugar de las diferentes encuestas, por lo cual será fundamental ir tras ellos.

Es por ello importante mencionar que el grupo que representaba el finado Joel Molina Ramírez y que su hijo Joel Molina García ya reagrupa trabaja desde hace unas semanas para tener participación en los próximos comicios.

Los molinistas quieren tener voz y demostrar que representan un grupo con un peso específico en la política del estado, pues no se les olvida que lucharon mano a mano con su líder Joel Molina Ramírez, quien nunca dejó de reconocer su valía y la aportación que hacían.

Por esa razón se valen estas preguntas. Morena reconocerá el valor del grupo de Joel Molina Ramírez y a su hijo o será que todo se queda en el discurso que pronunció Mario Delgado Carrillo, líder nacional de ese partido, cuando nombró a la defensora de la 4T en Tlaxcala.

Habrá alguien más que aprovechará la falta de cobijo a un grupo importante. Los Molinistas terminarán trabajando en Morena o se irán a otros proyectos políticos al no encontrar el respaldo que se merecían.

Hasta ahora, la mayoría delos molinistas se han mantenido unidos, aunque también hubo quienes traicionaron la confianza como Reynaldo Acoltzi y Jacob Flores que tan luego se enteraron del fallecimiento de Joel Molina se dedicaron a buscar cobijo con otros liderazgos morenistas sin que hayan conseguido lo que buscaban.