El presidente Picapiedra, Rubén Pluma Morales, lo ha rebasado la delincuencia, prácticamente ha defraudado a sus gobernados de la Magdalena Tlaltelulco, pues al inicio de la administración dijo que iba a combatir la inseguridad, pero solo quedó en promesa. 

Sus aspiraciones como diputado ya no podrán ser, pues los resultados que ha entregado son muy malos, la gente ya no creé y mucho menos estaría dispuesto a volver a votar por él o por su hija la diputada improductiva María Félix Pluma Flores. 

Y es que, ante los nulos resultados de combate a la delincuencia, los pobladores han tomado la justicia por su propia mano, tanto que ayer por la noche le dieron su escarmiento y quemaron a dos presuntos delincuentes que fueron sorprendidos supuestamente hurtando en un domicilio particular. 

La muestra de la ingobernabilidad y la falta de resultados quedaron plasmadas en el barrio de Calnahuac, en la parte oriente de la demarcación, en la calle Hidalgo, justo frente a una escuela primaria.