Un grupo de franeleros que laboraban en el centro comercial Gran Patio protagonizaron una manifestación por presuntos actos de extorsión por parte de un seudo líder de nombre Miguel Hernández, además de que reciben malos tratos. 

Los quejosos dijeron que a diario tienen que entregar una cuota de 30 pesos como derecho de piso, de no cumplir con el monto, son hostigados y presuntamente amenazados.

Al limite del hartazgo decidieron manifestar públicamente su inconformidad, no sin antes solicitar una audiencia con la gerencia del lugar, petición que les fue negada.

Armados con pancartas y vestidos con chalecos amarillos pidieron la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos para que verifique las supuestas acciones de intimidación que reciben. 

Dijeron que desde hace tiempo se comprometieron con la gerencia de hacer trabajo incluso de seguridad con tal de que los dejaran trabajar, pero no han recibido algún tipo de respaldo o garantía.

“Lo que queremos es que el gobierno nos ayude para que nos reinstalen, ya que por manifestarnos pacíficamente nos están sacando de la plaza, no tenemos como sustentar nuestras familias, no tenemos dinero, nosotros vivimos de las propinas de los automovilistas”. 

Informaron que los afectados son aproximadamente 20 personas por turno que consta de cuatro horas y el día se divide es tres jornadas laborales.