En la sesión ordinaria de este jueves, los integrantes de la LXIII Legislatura aprobaron una serie de reformas a la Ley de Comunicaciones y Transportes y del Código Financiero para el Estado de Tlaxcala y sus Municipios con la finalidad de que se otorgue una reducción del 70 por ciento a tramites y servicios a los concesionarios y operadores del servicio de transporte público. 

Además, la funcionalidad de las unidades será de hasta 15 años de antigüedad. El dictamen fue aprobado por minoría y fue presentado por los diputados Víctor Castro López y Omar Milton López Avendaño. 

Cabe mencionar que en octubre transportistas solicitaron a los integrantes del Pleno del Congreso del Estado a que impulsaran modificaciones a las Leyes para que se beneficie el gremio y así se evitara aumentar el costo del pasaje.    

Se trata de integrantes del Frente Estatal del Transporte Público de Tlaxcala, los cuales exclamaron beneficios luego de que fueron azotados por la crisis financiera provocada por la emergencia sanita. 

“Ante el surgimiento de casos fortuitos o de fuerza mayor que impacten directamente a los ingresos de los concesionarios del servicio de transporte público, tales como las declaratorias de emergencia causadas por desastres naturales, pandemias o cualquier otro análogo, que afecte la obtención de ingresos que de forma ordinaria obtienen los concesionarios y operadores, por la prestación del servicio de transporte público, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, reducirá en un 70 por ciento, el cobro de los derechos causados a los concesionarios y operadores del servicio de transporte público, por concepto de expedición de licencias de chofer tipo A, refrendo anual y refrendos atrasados de concesiones, reexpedición de la concesión para la prestación del servicio público de transporte, transmisión de concesiones del servicio público de transporte y ampliación de ruta”, relata el dictamen avalado. 

Antes de que fuera avalado el tema, los diputados María del Rayo Netzáhuatl y Víctor Manuel Báez, se manifestaron en contra, sobre todo porque desde su perspectiva la prolongación del tiempo de uso de las unidades le dará paso a “la chatarrización” del transporte público.