Según las indagaciones el acto fue realizada con la víctima completamente consciente; autoridades comentan que fue un crimen "aberrante cometido con odio y saña"

La policía de la localidad de Amenábar, en el departamento General López de la provincia argentina de Santa Fe, no da crédito a un aberrante crimen cometido contra un masculino identificado como Juan Marcos de 39 años, a quien asesinaron de manera tortuosa decapitándolo y arrancándole el corazón.

Según la información proporcionada por las autoridades, la víctima era un hombre sin hogar y adicto a las drogas, y su cadáver lo encontraron enterrado en un basurero, muy cerca de un santuario en honor a La Santa Muerte (figura no reconocida por la iglesia católica).

Cuando los agentes arribaron al sitio después de una denuncia anónima, encontraron el cuerpo decapitado, además le habían extraído el corazón. Investigadores quedaron impactados y consideran que se trata de un crimen realizado en una especie de ritual, que asesinaron al sujeto en un sacrificio, mismo que inició con una tortura sin piedad.

“Nunca, en mis 15 años de ejercicio como fiscal, me había tocado investigar un crimen tan aberrante, cometido con tanto odio y tanta saña. Esto es el mal en estado puro, no es locura, es una opción consciente por el mal”, dijo el Fiscal Eduardo Lago, que lleva el caso.

Después de que se realizó la denuncia y se confirmó la existencia del cadáver, todo apuntó a un hombre identificado como Carlos ‘N’, señalado por la fuente. Según el denunciante, el individuo dio detalles del crimen a personas cercanas, además de revelar la ubicación del cuerpo.

Finalmente, Carlos ‘N’ quedó detenido y luego el Fiscal Lago le imputó el cargo de “homicidio triplemente agravado por ensañamiento, alevosía y odio religioso”