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Dejar de fumar mejora la función pulmonar y previene enfermedades crónicas

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 Sábado, Mayo 30, 2020

Más de 86 mil menores de 10 y 11 años de edad, fuman todos los días

Más de 15 millones de fumadores, gravemente expuestos al COVID-19


Hasta 2017, la Secretaría de Salud en México, había registrado que 86 mil menores de entre 10 y 11 años de edad, consumen cigarros a diario y del total de los estudiantes de secundaria y bachillerato, 30.4 por ciento había consumido tabaco alguna vez en la vida y de ellos más de 700 mil, fuman todos los días. En el país, se tenían detectados 14.3 millones de fumadores, mayores de 15 años de edad.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tlaxcala recomienda a la población no consumir tabaco, ya que los fumadores, pasivos o activos, tienen riesgo de padecer cáncer de pulmón o Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), pero si dejan de hacerlo de manera inmediata o de exponerse al humo de tabaco, pueden reducir el riesgo de padecerlos hasta en un 50 por ciento en los siguientes 15 años.

En las Unidades de Medicina Familiar (UMF) del Instituto se implementan campañas para contrarrestar esta adicción;  los derechohabientes que deseen dejar de fumar deben acudir a su clínica familiar para ser evaluados por su médico y trabajador social, y dar inicio a las acciones educativas que les permitirán dejar de consumir tabaco.

Asimismo, se imparten actividades educativas, pláticas, talleres y cursos dirigidos a niños y adolescentes encaminadas a prevenir que adquieran dicho hábito nocivo para la salud. 

Fumar afecta al sistema respiratorio e incrementa el riesgo de infección por COVID-19, incluso agrava el cuadro clínico en quienes padecen un resfriado común, tos, influenza, neumonía, enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares, EPOC, bronquitis, enfisema pulmonar, cáncer de pulmón y tuberculosis. 

Desde luego, los fumadores que no han desarrollado cualquiera de las anteriores enfermedades, son más propensas a ellas, en cualquier momento, aunado a procesos de envejecimiento prematuro, inmunodepresión e infecciosos.

Al fumar, se debilita el sistema respiratorio, disminuye el número de células del sistema inmunológico, así como el mecanismo de defensa mucociliar, lo cual facilita que los virus y otros microorganismos generen infecciones y se agraven, por lo que al contraer COVID-19, su evolución es altamente desfavorable para el paciente, con resultados adversos y un peor pronóstico para su vida. 

Al dejar de consumir tabaco, el organismo mejora la función pulmonar y cardiovascular en el corto plazo. Dejar de fumar es, además, una estrategia preventiva importante para evitar una infección o complicación por el COVID-19.

Dicha acción también protege a nuestras familias y a quienes nos rodean, al evitarles el consumo indirecto del humo del tabaco que queda en el cuerpo y ropa del fumador, en el mobiliario y accesorios, en el interior del vehículo y demás.

 

   


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