Noé Rodríguez y su circunstancia. No muy buena porque la fortuna no le sonríe tras los méritos a lado de Alejandro Cárdenas "Alito" y su campaña de mero trámite para conseguir la presidencia nacional del PRI.

De de aquella parafernalia apuntalando las ilusiones políticas del calpulalpense la comitiva se redujo a un puñado de buenos amigos, unos hastiados porque al día de hoy, no llega la presidencia estatal del partido, y en consecuencia se derrumba la ilusión de regresar por enésima ocasión a la trinchera electoral.

¿No será que su intempestiva salida de SECTE se dio en un contexto engañoso y confuso, y a final de cuentas habrá resultado que al Dr le hicieron de chivo los tamales?