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Rinden tributo al padre constructor de La Barca de la Fe

Tlaxcala   /   
Pedro Morales/Fotos: Pincel de Luz  |
 Miércoles, Abril 20, 2016

Deja como legado su herencia arquitectónica y pictórica que será admirada por tlaxcaltecas

Hoy rindió tributo a la madre tierra Arnulfo Mejía Rojas, el sacerdote católico que construyó la mundialmente conocida “Barca de la Fe”, en San José Buenavista del municipio de Tlaxco, Arnulfo Mejía Rojas fue artista genial, creador, arquitecto, ingeniero, fundidor, muralista, filósofo, historiador, investigador, cronistas y hombre visionario de nuestro tiempo.

Deja como legado su herencia arquitectónica y pictórica que será admirada por la generaciones por venir, se fue a navegar junto con su barca al infinito, tal vez logró su objetivo de salvar almas.

Hombre directo, dicharachero y con quienes tomaba confianza, era más lepero que un perico “alvaradoreño”, pero eran solo palabras, no era ofensa, hablaba el idioma de los hombre del campo de los auténticos tlaxcaltecas.

Sin finuras, sin rebuscamientos, siempre directo.

EL SEPELIO

La fría y brumosa mañana de este miércoles, fría como ya es costumbre en la región de Buenavista en las estribaciones de la sierra y las llanuras, una multitud acudió a la iglesia que es conocida como “La Barca de la Fe”.

Hombres, mujeres y niños, familias enteras, algunas desde su natal Aquiahuac, llegaron para despedir al amigo, al pariente, al guía, al tio, al sobrino, pero quienes fueron de corazón, los que llenaban sus ojos de lágrimas fueron sus amados hermanos pobres.

11:00 Sale el féretro con el cuerpo del padre Arnulfo, hombres vestidos de blanco y morado lo levan para dar la última vuelta a su amado barco, lentamente, muy lentamente el cortejo fúnebre rodeo la imponente mole de cemento en forma de carabela española.

11; 15 llega el cuerpo al interior del templo, siguen las filas interminables de fieles a despedirse de su guía, algunos ya no lo consiguen, así ha sido toda la noche, en el velatorio, mucha gente lo quiere ver por última vez.

11:30 Un momento de apertura para la familia, en ese momento llega el obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón y momentos más tarde sale para la eucaristía donde confortó a los dolientes.

Le reconoció sus aciertos, sus fallas como las tiene todo ser humano y destacó su obra que le dará memoria eterna en todos los pueblos donde construyó 17 capillas y otras las dejó iniciadas y unas más con su asesoría para ser concluidas.

Un hombre con tatuajes, no deja de estar atento de quienes se acercan al ataúd, todo es en silencio, en orden, allá al fondo de su amado templo, lo espera la última morada.

12:00 Una cripta abierta que espera recibir en la tierra los restos mortales de un hombre ejemplar, el Obispo concluye su mensaje, aumentan los rezos, las plegarias y lentamente el ataúd es bajado a su última morada.

LOS RECUERDOS

La presencia del sacerdote, el guía está más fresca que nunca en las memoras, las mujeres comentan que parece que fue ayer cuando se enteraron de que el padre Arnulfo estaba paralizado de la mitad del cuerpo.

Que estaba internado en el Issste de Tlaxcala y durante tres meses ahí lo iban a visitar sus familiares, su madre, su hermana, sus tías, aseguran que respondió favorablemente a las terapias.

Trataba de hablar, incluso al reconocer a las personas y saludarlas les apretaba fuertemente la mano, pero de un momento a otro su cuerpo ya no resistió y el fin de semana dejó de existir.

Una tía suya de la familia Cortés Saldaña, de Santa Cruz Aquiahuac, lo define como un hombre sencillo al que la gente del pueblo difícilmente lo va a olvidar, porque fue emprendedor y todos admiran su obra.

La realizó durante 32 años y mucha gente en Tlaxcala no sabe en realidad la magnitud de sus templos que deja para que la redescubramos y entendamos el mensaje que nos quiso dejar con sus cruces, sus símbolos prehispánicos y todo ese mundo maravilloso del sincretismo religioso.

Quienes tuvimos la fortuna de que nos dispensara con su amistad, sabemos no fue fácil ganar su confianza, al vernos llegar decía “ya vienes a quitarme el tiempo periodista chismoso”.

“Vente, vamos a las vigas a ver que los albañiles no estén de huevones, y ahí fuimos en su bocho rojo, entre el polvo rojo de los caminos, los caminos de la fe, los caminos del señor, decía, “pero están de la fregada”.

Allá en lo profundo de la sierra, entre bosques que ya no se miran, surgieron las historias, de cuando los franceses llegaron y se quedaron, “por eso hay muchos güeros, con ojos verdes y mujeres muy hermosas”, decía.

Ahí entre la fogata y el café caliente y pan de dulce de increíble sabor transcurrían las horas en la tertulia, para escuchar esos relatos de cuando en este lugar se construyeron los durmientes de madera para el ferrocarril.

También de cuando los leones se comían  a la gente, a los niños y tenían que prender fogatas, luego en esa inspiración de los genios, dijo “me compran unas cadenas, vamos a colocar a Cristo Crucificado hasta arriba, para que la gente lo vea de todos lados”.

LA BARCA DE LA FE

Única en su género a nivel continental, el templo católico que inició su construcción en 1984, tiene la apariencia de un barco de grandes dimensiones que está encallado en el centro del pueblo, explica su constructor el sacerdote Arnulfo Mejía Rojas.

Sorprende por la curvatura extraordinaria de sus muros y su altura considerable, gracias a la disposición de los habitantes de esta comunidad, tal como si fuera un barco normal.

A esta maravilla de la ingeniería, se le ha implementado una cubierta y está rodeada de agua, los cultivos de cebada crean un efecto visual de movimiento, como si se tratara de un mar en tierra.

Por si esto no fuera suficiente, el faro que guía al barco, el cual se encuentra a un costado del mismo, es en sí el campanario.

Al norponiente del estado de Tlaxcala se encuentra la comunidad de San Andrés Buenavista, perteneciente al municipio de Tlaxco.

Hace cientos de años era un asentamiento otomí anexado al imperio tlaxcalteca; después de la lucha de Independencia se construye la hacienda que lleva el mismo nombre.

En 1938 se da el hecho del reparto agrario ejidal a los trabajadores de la hacienda, para fundar la comunidad de José María Morelos Buenavista, conservando la dependencia cultural religiosa en la capilla de la hacienda.

En el año de 1974, el sacerdote Arnulfo Mejía Rojas toma la iniciativa de construir un templo de y para la comunidad de San Andrés Buenavista, con un proyecto moderno y rectangular.

En 1984 después de algunos fenómenos sociales internos en la comunidad se inicia el proyecto de construir nuevamente el templo, con nueva forma aprovechando los cimientos del trabajo anterior.

“Construir la barca de San Andrés”, apóstol de Jesús, galileo, pescador, hermano de Simón Pedro, compañeros de Santiago y Juan, hijos de Cebedeo, que también eran pescadores”, aclara el constructor.

Otros motivos de justificación del proyecto en forma de barco son:

“Jesús predicó desde las barcas”.

“La barca es símbolo de la Iglesia, instrumento de salvación”.

“La barca es símbolo del Ecumenismo”.

“Como forma de templo, es significativa para la sociedad”.

El sincretismo aplicado es un sistema filosófico que trata de conciliar doctrinas diferentes en lo religioso, es la tesis principal de la arquitectura y decoración del templo.

HABLAR CON COLORES Y FORMA

Mejía Rojas explica que “usar signos y símbolos, para la catequesis como en el Siglo XVI y retomar los glifos prehispánicos, es una nueva forma de evangelización”.

Recargar de adornos lleno de conceptos y mensajes como en las culturas prehispánicas, que las paredes y columnas hablen a tiempo y destiempo, “como dijera San Pablo”.

Escribir los mismos conceptos religiosos en dos lenguas y culturas que coinciden sustancialmente en los mismos valores religiosos.

LA CULTURA OCCIDENTAL Y LA MEXICA-NAHUA

Retomar lo nuestro; nuestro arte, valores, cultura llena de belleza y colorido tanto tiempo combatida, ignorada, minimizada por nuestros mismos pueblos y sin embargo conocida y valorada por pueblos ajenos.

El adorno del templo y los anexos llevan a buscar las convergencias en medio de las grandes diversidades que en tiempos y formas, circunstancias y lugares se han dado en la búsqueda de Dios, como el Ser Supremo.

Llamado Padre, Hijo y Espíritu Santo en la Trinidad que en mucho coincide como lo había descubierto después de una seria reflexión teológica, nuestros antepasados lo llamaron Ome Teotl in Tloque in Ahuaque = Dios Dual.

Del cerca y del junto, por el que se es y por el que se vive, papá y mamá. Cuando nosotros lo llamamos Padre en rostro y corazón materno.

Es Iglesia en marcha que trabaja día a día viento en popa, remando desde la salida del sol hasta el ocaso, con la firme esperanza de llegar un día a feliz puerto, meta de ser terminada con la colaboración de todos.

Para el sacerdote Mejía Rojas construir una iglesia de estas dimensiones fue un reto, construir la barca de San Andrés, representaba un sueño casi imposible de alcanzar.

LA FE FLORECE, CUANDO SE CONVIERTE EN OBRAS

El proyecto tiene por objeto conocer nuestra cultura y nuestra fe, celebrar y vivir las dos, aseguró el constructor quien además se ha dedicado a la construcción de otras iglesias en la región de Tlaxco.

Cuentan con el mismo sincretismo de combinar lo prehispánico, con la religión traída por los conquistadores españoles, situación que le ha costado críticas, pero también el cariño y reconocimiento del pueblo.

Tlazocamati Tonantzin Gracias Madre Tierra… Arnulfo, amigo, descansa en paz.

   


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