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Viernes, 7 de Agosto de 2020     |     Tlaxcala.
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Opinión



¡¡Peligrosa amenaza para Tlaxcala, cambio a semáforo naranja de Covid-19!!

Lunes, Julio 20, 2020 - 21:35
 
 
   

La verdad no peca pero...

 

 

A pesar de que en la última semana se confirmó que en Tlaxcala murieron 70 personas infectadas por coronavirus -un promedio de 10 fallecimientos diarios-, increíblemente nuestras autoridades locales determinaron que la entidad cambie, a partir de este lunes, del color rojo al naranja en el semáforo de riesgo epidemiológico.

 

En el estado, entre el 13 y el 19 de julio, el número de defunciones por Covid-19 aumentó de 467 a 537 casos. Además, por si esta cifra le pareciera poco, en el mismo periodo incrementó en 408 casos la cifra de personas contagiadas de esa enfermedad. Lo anterior representa un crecimiento de 58 nuevos contagios por día.

 

Pese a esos trágicos datos, para el gobierno del priista MARCO ANTONIO MENA RODRÍGUEZ hemos dejado atrás la etapa máxima de contagio del SARS-Cov-2 y ahora resulta que gradualmente podremos transitar hacia la “nueva normalidad”.

 

Aunque el semáforo epidemiológico es una medida implementada por el gobierno federal, los gobiernos estatales son los encargados de decidir su propio avance en este sistema que monitorea el riesgo de contagio de Covid-19.

 

Por ejemplo, a pesar de que para Baja California el semáforo indicó recientemente un avance a Fase Naranja, el gobierno de esa entidad determinó que no existen las condiciones necesarias para evitar la propagación del virus y decidió permanecer en Fase Roja.

 

En cambio, en Tlaxcala se presume que pasamos a semáforo naranja aunque en realidad la mayor parte de la población nunca acató las restricciones correspondientes a la Fase Roja debido a la ineptitud, pasividad y falta de firmeza de nuestras autoridades estatales y municipales.

 

Considero, estimado lector, que el cambio a Fase Naranja nos pone a los tlaxcaltecas en un alto riesgo de contraer Covid-19 no solo porque es una medida apresurada y precipitada, sino porque incentivará una mayor movilización cuando los números de contagios y muertes por coronavirus no solo no han disminuido sino que van en aumento.

 

Es un hecho que nuestras autoridades no han podido controlar la pandemia porque hasta ahora la curva simplemente no se ha aplanado. Las cifras de muertes y contagios aumentan día tras día. Ni el subsecretario HUGO LÓPEZ-GATEL ni el gobernador MARCO MENA ni los presidentes municipales han sabido enfrentar este problema. Los resultados hablan por el trabajo de cada quien, y en este caso hablan muy mal de todos.

 

En Tlaxcala tenemos autoridades tibias y timoratas que han permitido un terrible libertinaje por parte de la población. La gente ha hecho prácticamente lo que ha querido durante la contingencia sanitaria. La omisión gubernamental ha promovido que muchas personas actúen, por ignorancia o negligencia, con absoluta irresponsabilidad.

 

Un claro ejemplo de la tibieza de nuestros gobernantes es que aquí el uso del cubrebocas no es obligatorio, a diferencia de lo que ocurre en 27 entidades del país en las que por decreto es forzoso portar mascarilla en todos o en algunos espacios públicos. Los únicos estados en los que el barbijo no es de uso obligado son: Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Sinaloa y, lamentablemente, Tlaxcala.

 

Además, resulta increíble que en otros estados territorialmente más grandes y con mucho mayor población se apliquen medidas contundentes para evitar la propagación del coronavirus, mientras que en Tlaxcala nuestras autoridades, que son las encargadas de marcar la pauta, actúan con una total falta de firmeza o de plano no hacen nada.

 

El grave riesgo de que no haya mano firme por parte de nuestros gobernantes es que nos ocurra lo que ya pasó en Ecuador y Bolivia, donde muchas personas han muerto por Covid-19 en sus casas debido a que no hay lugar en los hospitales. La situación ha llegado al extremo de que la gente tiene que tirar a sus muertos en las calles por la lentitud en la recolección de los cuerpos. Las escenas son terribles, muy tristes y dolorosas.

 

Por eso nuestras autoridades deben asumir el papel que les corresponde y tomar estrictas medidas que obliguen a la población a acatar las disposiciones preventivas para reducir la propagación del virus. La omisión de nuestros gobernantes nos pone en peligro a todos, sobre todo si deciden actuar de forma contundente cuando ya sea demasiado tarde.

 

Como siempre, mi total agradecimiento y respeto a quienes me brindan un momento de su tiempo. Hasta la próxima, si Dios lo permite.


Más allá de quién resulte ganador del proceso interno del PAN para encabezar la dirigencia del partido en Tlaxcala, la división será la constante y la peor enemiga del futuro representante de ese instituto político, ya que las descalificaciones y la guerra sucia que ha prevalecido durante el proceso de campaña impedirán que haya reconciliación y unidad entre los grupos que al parecer su intención es destruirse para nunca convertirse en una oposición fuerte y organizada.

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