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Lunes, 3 de Agosto de 2020     |     Tlaxcala.
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Opinión



En Tlaxcala la corrupción tiene rostro legislativo

Viernes, Julio 3, 2020 - 10:02
 
 
   

Aquí Xicohténcatl…

 

"No mentir, no robar y no traicionar", fueron los principales objetivos trazados hace ya dos años por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador al sacar al PRI de “Los Pinos”.

Frases que recorrieron de arriba abajo el territorio de uno de los tres estados que aportó más votos al triunfo de la elección presidencial, era la tercera y la vencida.

Frases que en su momento tuvieron su impacto, pero que en Tlaxcala se perdieron entre los cerros y las barrancas de la Malintzi, pero solo eso, se escucharon y nada más.

La expectativa creció a medida que fueron desapareciendo las delegaciones estatales, la de la Policía Federal de Caminos fue la más aplaudida.

También vinieron la desaparición de otras relacionadas con la asistencia social, el campo, el urbanismo, la ecología y hasta del control de precios que regulan al comercio.

Los tlaxcaltecas ya sabíamos a dónde dirigir las peticiones, sobre todo los llamados “luchadores Sociales”, que em ese acto los dejaron sin oportunidad de seguir medrando.

A dos años de distancia ya nos vamos acostumbrando a la 4-T, todo se ha transformado y prevalece la tecnología cibernética, todo se maneja sin controles locales.

Es contundente la nueva forma de vida, vivimos en un trance a causa de la pandemia mundial que se ha llevado la paz y tranquilidad, ahora se vive en zozobra en la llamada “nueva realidad”

Así han surgido los ahora llamados apoyos, que se reparten entre la gente más desprotegida en Tlaxcala, poco a poco los gritos de guerra de los líderes y luchadores sociales se van apagando.

Ya no pueden manejar los apoyos, con tristeza y coraje ven como se les fueron de las manos, sobre todo a quienes estaban acostumbrados a llevarse su mochada.

Les quitaron el manejo de los fertilizantes, de la compra de tractores, de los recursos para la vivienda y de esta forma vemos como pasan a la historia los zapatistas, por ejemplo.

La transformación es lenta y paulatina, ante el coraje y berrinches de quienes se decían poseedores de la verdad en cuanto hace a las formas de gobierno.

Un grupo surgió a la sombre del triunfo de hace dos años, resultado de votar parejo tenemos senadores, diputados federales y diputados locales.

El desencanto es generalizado con los ya no tan nuevos representantes sociales, por ejemplo en el Senado y San Lázaro ya no hacen retumbar las paredes con las propuestas de avanzada de los legisladores tlaxcaltecas.

No hay.

En el ámbito local, los morenistas llegaron muy bravos, con muchas ilusiones, buenos deseos que solo quedaron en eso y hasta prometieron cumplir con su agenda legislativa.

Pero algo pasó, al tiempo que legisladores y legisladoras avanzaban en su encargo, se dieron cuenta de que ellos serán un poder alterno, sin vigilancia ni freno.

Se erigieron en jueces y parte, todo caminaba bien, hasta que se dieron cuenta que podían manejar y alterar los recursos que llegan a Tlaxcala.

Dueños del pandero económico, al recibir las propuestas de los llamados entes administrativos, a su modo de ver las ocas quitaron y aumentaron los presupuestos.

Era para castigar o premiar, hasta que encontraron el hilo negro y el agua hervida, vieron que podían auto asignarse unos buenos millones,  para supuestamente hacer obra y lo que quisieran. Sobre todo para seguir apoyando las fiestas de los pueblos, las bodas, quince años, para operaciones o medicinas y más.

Se coludieron con presidentes municipales para realizar obras que si bien en algunos casos eran necesarias, en otras ya se habían realizado o ni se necesitaban.

Es la danza de los millones.

En una de esas sesiones tormentosas un diputado puso el dedo en la llaga al descubrir que los ciudadanos tlaxcaltecas no los bajaban de “rateros y pendejos”, nadie lo desmintió.

Y así las cosas, en esta semana de los dos años, una noticia llama la atención y sirve para dar un ejemplo de que en verdad nada es para siempre, o como dirían los clásicos “no hay mal que dure cien años, ni enfermo que los aguante”.

Así las cosas, la Coordinadora Nacional de la Sociedad Civil (Conaso) señaló que la corrupción se da en todos los niveles, se fomenta desde el Congreso de Tlaxcala, se traslada al Órgano de Fiscalización Superior y así sucesivamente en las distintas instituciones públicas; lo cual se evidencia con frecuencia.

Por lo que, haciendo referencia a  una nota periodística, publicada el pasado 29 de junio del año en curso, resaltan,  los presuntos actos de corrupción por parte de la diputada  local,  María Félix Pluma Morales.

Se dice que destinó -mediante depósito de cheques a su cuenta personal-, dinero público que era para gastos de gestión, y que realizó sin comprobar un sólo peso.

Integrantes de esa organización comunicaron que esa “acción que pone en evidencia su voracidad para el dinero y su falta de sensibilidad y compromiso con sus votantes”.

Además de que “traiciona a la sociedad de Tlaxcala, porque,  si ese dinero es para apoyar a las personas y ella niega tener dinero para dar dicho apoyo, es lamentable que oculte el dinero que es del pueblo y para el pueblo, y ella lo deposite supuestamente para su beneficio personal”.

No obstante,  hay algo más grave, el comunicado que ella misma publicó en su perfil de Facebook el día 30 de junio, en donde aclara que ese dinero lo ha comprobado en tiempo y forma ante los organismos internos del poder legislativo, y si esa información salió precisamente de ese mismo poder, entonces debemos entender 3 cosas.

1.- Que sí recibe los 100 mil pesos mensuales para gastos de gestión.

2.- Que todos los diputados reciben la misma cantidad mensual, lo que equivale a 2.5 millones de pesos mensuales en beneficio de ellos mismos.

3.- Que siguen causando daño a la sociedad de Tlaxcala con la asignación de dicha cantidad, sin importarles que haya familias que carecen de lo más elemental para sobrevivir.

Ante estos abusos de poder y corrupción la Conaso promueve de manera permanente la denuncia ciudadana ante actos de corrupción y de esta manera exigir la transparencia del dinero público y que los diputados hagan pública la información de los 100 mil pesos que reciben para gestión.

Aquí solo basta decir que quien acusa está obligado a comprobar su dicho, pero como sea ya son muchas señales que recibe la sociedad, sobre todo para la importante elección del 2021.

Estos tiempos nos dejan una lección en el sentido de que no todo lo que brilla es oro, Tlaxcala ha sido en la historia reciente que ha pasado primero que muchas entidades por la alternancia.

Ya nos gobernó una mujer,  el  PRD, el PAN, ahora ya votamos parejo por un solo partido en esta 4-T, los resultados saltan a la vista, son tiempos de analizar como sociedad que es lo que mejor nos conviene, pero con algo muy simple y sencillo, lo que se quiere son…RESULTADOS.


Más allá de quién resulte ganador del proceso interno del PAN para encabezar la dirigencia del partido en Tlaxcala, la división será la constante y la peor enemiga del futuro representante de ese instituto político, ya que las descalificaciones y la guerra sucia que ha prevalecido durante el proceso de campaña impedirán que haya reconciliación y unidad entre los grupos que al parecer su intención es destruirse para nunca convertirse en una oposición fuerte y organizada.

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