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Martes, 26 de Mayo de 2020     |     Tlaxcala.
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Opinión



¿En manos de quién estamos en Tlaxcala para enfrentar la pandemia del coronavirus?

Lunes, Abril 6, 2020 - 19:52
 
 
   

La verdad no peca pero...

 

El panorama que se vislumbra en Tlaxcala para los próximos días, semanas y meses es verdaderamente preocupante por la forma en la que se está manejando el problema de la propagación del coronavirus en la entidad. Mientras, por un lado, escuchamos decir a las autoridades encargadas de la salud en el país que lo peor de la pandemia está por venir, por otro, observamos que nuestros gobernantes locales muy poco o prácticamente nada están haciendo para orientar y exigir a la ciudadanía que cumpla con las recomendaciones para frenar la cadena de contagio del Sars-Cov-2.

Mientras en otros estados y ciudades del país se observa que la gente sí está cumpliendo con las indicaciones que reciben de sus autoridades para adoptar las medidas necesarias y evitar, en lo posible, la propagación de este maldito virus, en Tlaxcala la mayoría de la población continua con sus actividades cotidianas de manera normal.

Un ejemplo claro de lo anterior es el hecho de que en plazas públicas, mercados, parques y tianguis, entre otros lugares, la gente se aglomera y prácticamente unos sobre otros realizan sus compras, departen y conviven como si no existiera una emergencia sanitaria declarada en el país.

Otro ejemplo que resulta indignante es el de los bancos y oficinas públicas, donde los únicos que se protegen son los empleados de estas instituciones porque aunque se restringe el acceso masivo, se obliga a los usuarios a hacer largas y apretadas filas bajo los rayos del sol y durante un largo tiempo antes de permitirles el ingreso.

La llamada “sana distancia” simplemente no se respeta en muchos sitios de nuestra entidad con la complacencia del gobierno estatal y los gobiernos municipales. Por si fuera poco, solo unas cuantas personas utilizan cubrebocas cuando transitan por la calle, si acaso 4 o 5 de cada 100. 

El distanciamiento social, el lavado adecuado y continuo de manos, y el uso correcto de cubrebocas son tres elementos clave que le han permitido a la República Checa tener un número reducido de personas infectadas por Covid-19 -a pesar de compartir frontera con Alemania, uno de los países con más contagiados de Europa- y el menor número de fallecidos por millón de habitantes de todo el viejo continente.

Aunque existe un debate respecto a si el uso de cubrebocas es o no efectivo para frenar la propagación del coronavirus, cada vez hay más voces de expertos a nivel mundial -en Corea del Sur, Singapur, China, Japón, República Checa y Estados Unidos, por ejemplo- que afirman que el uso de estas mascarillas reduce el contagio de la enfermedad, dado que una persona puede ser contagiosa incluso sin mostrar síntomas.

Hasta el domingo 5 de abril, en Tlaxcala teníamos ya 14 casos positivos de Covid-19. En un solo día aumentaron 5 casos (55%), ya que al corte del sábado se tenía una cifra de 9 personas infectadas. Por fortuna, hasta el momento no se ha registrado ninguna muerte a causa de esta enfermedad.

Lo grave es lo que puede ocurrir ante la irresponsabilidad de quienes pasan estos días de cuarentena como si se tratara de días de asueto con la complicidad omisa y negligente de autoridades que no actúan porque no pueden o no saben cómo hacerlo ante una emergencia sanitaria.

La pregunta es: ¿qué va a suceder cuando se cumpla el pronóstico del gobierno que dice que “lo peor está por venir”? Es evidente que la tan trillada frase de “Quédate en casa” no ha sido escuchada en Tlaxcala, y mucho menos aceptada por una ciudadanía que se comporta irresponsablemente y por autoridades locales que presumen actuar y estar preparadas para enfrentar la contingencia, pero que siendo el primer contacto con los ciudadanos están dejando de hacer mucho para contener la propagación del virus.

NOTA AL MARGEN: En este contexto, los datos dados a conocer por la encuesta de “México Elige”, en la que se ubica al gobernador Marco Mena como uno de los 5 mejor evaluados del país por el manejo de la crisis del Covid-19 parece una verdadera burla para los tlaxcaltecas. El año pasado, cuando la misma encuesta lo ubicó entre los 4 peores gobernadores de la nación se dijo que el estudio era “patito”, pero hoy se le presume con descaro en medio de una crisis sanitaria, económica y social.

Como siempre, mi total agradecimiento y respeto a quienes me brindan un momento de su tiempo. Hasta la próxima, si Dios lo permite.


Más allá de quién resulte ganador del proceso interno del PAN para encabezar la dirigencia del partido en Tlaxcala, la división será la constante y la peor enemiga del futuro representante de ese instituto político, ya que las descalificaciones y la guerra sucia que ha prevalecido durante el proceso de campaña impedirán que haya reconciliación y unidad entre los grupos que al parecer su intención es destruirse para nunca convertirse en una oposición fuerte y organizada.

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