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Domingo, 8 de Diciembre de 2019     |     Tlaxcala.
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Opinión



¡¡Han transcurrido 15 años de que el PT recibió la oportunidad de gobernar Apizaco!!

Lunes, Noviembre 11, 2019 - 21:44
 
 
   

La verdad no peca pero...

 

 

El próximo 14 de noviembre se cumplirán 15 años de la jornada electoral local de 2004 que significó el triunfo del Partido del Trabajo (PT) en el municipio de Apizaco. En aquel momento, quien esto escribe tuvo la enorme satisfacción de haber ganado la elección para presidente municipal.

Por lo anterior, estimado lector, en esta entrega de “La verdad no peca” le pido que me permita hablar en primera persona, ya que el enorme privilegio que me brindó en aquella elección la ciudadanía, a través de su voto, modificó de manera contundente el rumbo de mi vida.

Tras los resultados electorales de aquel domingo 14 de noviembre de 2004, que dieron a Apizaco una segunda alternancia política, tuve que enfrentar la enorme responsabilidad de gobernar el municipio más importante del estado de Tlaxcala, después de más de 20 años de haberme dedicado al comercio.

El hecho de no contar con experiencia y conocimientos de la administración pública me obligó a prepararme de manera inmediata para enfrentar ese enorme reto, a fin de no defraudar la confianza que depositó en mí la ciudadanía.

Afortunadamente, conté con el apoyo, la lealtad y la confianza de quienes conformaron mi equipo de trabajo y fue gracias a su colaboración y compromiso que logramos integrar, junto con el cabildo, un gobierno que desde el primer día trabajó con ánimo, ahínco, voluntad, pero sobre todo con  amor y cariño por Apizaco.

Recuerdo que recibimos un municipio con muchos problemas, de los cuales tuve conocimiento durante la campaña en la que recorrí la cabecera municipal y sus 7 comunidades. El hecho de que Apizaco sea uno de los principales centros económicos del estado gracias a su pujante comercio, tiene como consecuencia algunas problemáticas que la autoridad debe enfrentar y resolver.

El desorden y la anarquía que prevalecían nos obligó a tomar cartas en el asunto de manera apremiante con acciones que permitieran a los ciudadanos observar el cambio que se requería. Fue así como retiramos a cerca de 200 bicitaxis que operaban de manera irregular en la ciudad. También, nos dimos a la tarea de regular tanto al comercio establecido como al informal para permitir el paso libre de quienes caminaban por las banquetas.

Con el mismo fin se tomó la decisión de recuperar parte de la avenida Aquiles Serdán, entre Cuauhtémoc e Hidalgo, a un costado del mercado Guadalupe. Para entonces, este tramo tenía más de 2 años de haber sido ocupado por comerciantes ambulantes y era conocido como “Mini Tepito”. Aunque polémica, esta acción permitió ganarnos la confianza y el apoyo ciudadano de quienes con cierto asombro vieron nuestro trabajo en beneficio de la gente.

Otra de las acciones que realizamos fue reabrir la circulación en la calle 2 de abril, entre Cuauhtémoc e Hidalgo, ya que una parte se encontraba ocupada por locales, algunos de los cuales se dedicaban a la venta de bebidas alcohólicas y afectaban fundamentalmente al comercio establecido con el que colindaban.

De igual forma, en aquel trienio nos dimos a la tarea de crear la Plaza Cívica de la ciudad, a un costado del parque central, sobre la avenida Cuauhtémoc. Ahí colocamos el asta monumental en la que hoy ondea nuestro lábaro patrio con una vista espectacular desde las vías carreteras que conducen a Huamantla y Tlaxco.

Con estas y otras muchas acciones demostramos que para trabajar en beneficio de la ciudadanía no siempre es necesario contar con recursos económicos, pues en ocasiones solo se requiere voluntad, pero sobre todo valor para tomar decisiones de beneficio común aunque lastimen intereses particulares.

A 12 años de haber dejado el cargo de presidente municipal, hoy camino por las calles de Apizaco sin temor al repudio de la gente porque en mi administración trabajamos con honestidad, humildad, sencillez y con el propósito de estar a la altura de quienes nos dieron la confianza para ser autoridad.

En la actualidad, los servidores públicos pueden demostrar más fácilmente su compromiso con la gente a través de la comunicación que posibilitan las redes sociales, ya que pueden ser un instrumento que permite una atención al ciudadano de forma directa e instantánea. 

Esta nueva tecnología, con la que no contábamos antes, puede facilitar el trabajo de un servidor público cuando realmente está comprometido con la gente, pero también puede ser una ventana para mostrar el rechazo ciudadano cuando no se cumple con la palabra empeñada ni con las expectativas creadas.

Aprovecho la oportunidad para agradecer sinceramente a quienes, a través de las redes, se toman el tiempo para hacerme llegar sus comentarios respecto de lo que comparto en esta columna.

Y como siempre, mi total gratitud y respeto a quienes me brindan un momento de su tiempo. Hasta la próxima, si Dios lo permite. 


Más allá de quién resulte ganador del proceso interno del PAN para encabezar la dirigencia del partido en Tlaxcala, la división será la constante y la peor enemiga del futuro representante de ese instituto político, ya que las descalificaciones y la guerra sucia que ha prevalecido durante el proceso de campaña impedirán que haya reconciliación y unidad entre los grupos que al parecer su intención es destruirse para nunca convertirse en una oposición fuerte y organizada.

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