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Lunes, 18 de Noviembre de 2019     |     Tlaxcala.
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Opinión



¡¡Marco Mena desperdicia la gran oportunidad de desmentir el mito de la “traición” tlaxcalteca en la Conquista!!

Lunes, Abril 8, 2019 - 20:52
 
 
   

La verdad no peca pero…

 

 

En este 2019 se cumplen 500 años de la llegada de los conquistadores ibéricos al territorio que en la actualidad es México. En aquel momento, ni los conquistadores eran españoles, ya que provenían de los reinos de Castilla y Aragón, ni los habitantes de las múltiples culturas indígenas que habitaban lo que conocemos como Mesoamérica eran mexicanos.

A pesar de que ni México ni España existían como países hace cinco siglos, hoy el Gobierno del Estado promueve una conmemoración que ha llamado “México-España. Encuentro de dos culturas”, con motivo de los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a lo que hoy es Tlaxcala.

Tal vez usted piense, estimado lector, que no tiene importancia resaltar que España y México no existían en aquel tiempo. Sin embargo, creo que es muy relevante hacerlo porque en esa imprecisión histórica se basa el mito de la supuesta “traición” de los tlaxcaltecas en la Conquista de Tenochtitlán.

Cuando los conquistadores llegaron a lo que hoy es México no encontraron un territorio unificado ni un solo gobierno ni una población con sentido de identidad nacional. Lo que hallaron fue un imperio que mantenía asolados a los habitantes de las zonas circunvecinas a la gran Tenochtitlán.

Según la historia, fue en septiembre de 1519 cuando los conquistadores europeos arribaron a tierras tlaxcaltecas. A partir de ahí, y después de librar algunas batallas, se determinó una alianza entre ibéricos y tlaxcaltecas para enfrentar al imperio mexica.

Hasta hoy, los tlaxcaltecas seguimos pagando el precio de esa alianza ya que se nos ha señalado como “traidores”.  Por eso considero que la conmemoración de los 500 años de aquel encuentro era una magnífica oportunidad para que el gobernador MARCO MENA hiciera uso de sus facultades y de su presumida capacidad intelectual para acabar con ese mito basado en la ignorancia.

Por desgracia, la conmemoración de los 500 años se está manejando de una forma incomprensible y decepcionante por parte de nuestras autoridades. El hecho de haber nombrado a la exdiputada federal, ANABEL ALVARADO, como titular de la Comisión Organizadora, parece tener la única intención de mantener vigente su mediocre imagen dentro del ámbito político.

Y aunque para fines de difusión se entiende el nombramiento como “Embajador Turístico y Cultural” del cantante huamantleco CARLOS RIVERA, un acontecimiento histórico que dio origen al país que hoy somos merece una selección menos frívola de eventos, representantes y personajes. Las actividades de la conmemoración de los 500 años del Encuentro de dos culturas parecen, hasta hoy, un buen programa de feria de pueblo.   Dentro y fuera de Tlaxcala existen historiadores, intelectuales, escritores y personajes ampliamente reconocidos que bien pudieron haber sido tomados en cuenta para participar en los diversos actos programados en la referida conmemoración. Esto hubiera servido para darle el verdadero valor y, sobre todo, una extraordinaria difusión al llamado “Encuentro de dos culturas”.

Lo que hoy se está haciendo en el marco de los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a Tlaxcala me recuerda a lo que hizo el entonces gobernador MARIANO GONZÁLEZ cuando trajo a PLÁCIDO DOMINGO al estadio Tlahuicole y declaró que con esa simple acción Tlaxcala iba a ocupar un lugar preponderante a nivel mundial.  ¡Que no manche! Esa fue una idea estúpida que hasta el día de hoy a muchos nos avergüenza.

Para acabarla de amolar y hablando de vergüenzas, resulta que hace unos días en la Sala MIGUEL N. LIRA de la capital del estado se presentó la película CHIVAS, del equipo de futbol Guadalajara, como parte de los eventos de la conmemoración de los 500 años… ¡Caray, por eso nos tratan como nos tratan! Como diría un amigo: ni modo, es lo que hay.

Como siempre, mi total agradecimiento y respeto a quienes me brindan un momento de su tiempo. Hasta la próxima, si Dios lo permite.


Más allá de quién resulte ganador del proceso interno del PAN para encabezar la dirigencia del partido en Tlaxcala, la división será la constante y la peor enemiga del futuro representante de ese instituto político, ya que las descalificaciones y la guerra sucia que ha prevalecido durante el proceso de campaña impedirán que haya reconciliación y unidad entre los grupos que al parecer su intención es destruirse para nunca convertirse en una oposición fuerte y organizada.

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