*

Domingo, 21 de Abril de 2019     |     Tlaxcala.
Suscríbete


Opinión



¿Sufragio efectivo, no reelección?

Viernes, Marzo 22, 2019 - 11:38
 
 
   

El presidente Andrés Manuel López Obrador podría no tener la salud necesaria para reelegirse, pero las circunstancias políticas sí le podrían permitir cumplir con un sueño.

 

En la carta compromiso que firmó para refrendar su maderísmo y lealtad al principio “Sufragio efectivo, no reelección” lo dice, sin decirlo: “No tengo duda de que nos alcanzará el tiempo para consumar, entre todos y de manera pacífica, la cuarta transformación de la vida pública del país”.

Esa misma mañana después de haber dado lectura al documento, recurrió al lenguaje críptico —tan natural en él— para dejar ver que su obra lo trascenderá: “Pero también les digo de todo corazón y con toda mi alma que lo logrado para entonces será muy difícil de revertir, y que el país no retroceda a los inmundos y tristes tiempos en que dominaba la mafia del poder”.

¿Cómo podría su obra romper la barrera del tiempo? ¿Cómo impedir el restablecimiento del statu quo que piensa abolir? Solo hay una manera: a través de una nueva Constitución.

La iniciativa de consulta popular y revocación de mandato tiene ese propósito. Es el escalón que necesita para llegar a donde quiere llegar.

La lectura de la minuta que acaba de ser aprobada por la Cámara de Diputados —con la ayuda, por cierto, de tres priistas— forma parte de una hoja de ruta similar a la que en su momento implementó Chávez en Venezuela para permitir la reelección indefinida de las autoridades electas, especialmente del presidente de la República Bolivariana.

La revocación de mandato, tal y como la planteó López Obrador, es el primer paso en esa dirección. No tiene el más mínimo propósito de servir como mecanismo de control ciudadano para destituir al presidente, sino para ratificar su popularidad y legitimidad.

Segundo paso: a partir de esa relegitimación, el titular del Ejecutivo piensa convocar a una consulta popular para, desde el poder, inducir a la población a que apruebe la elaboración de un nuevo texto constitucional.

Tercer paso: una vez que el “pueblo sabio” exprese en las urnas el deseo de acabar con la Constitución de 1917 —“sustento de un régimen neoliberal corrupto”— convocará a la formación de una Asamblea Constituyente integrada por simpatizantes y fieles al partido Morena para que redacte y apruebe una carta magna hecha a la medida del ideario lopezoradorista.

En eso consiste el sueño del presidente: una Constitución que implique el desmantelamiento del orden establecido y la instauración de un nuevo régimen que lleve su firma ideológica y visión personalista del poder.

La idea no es nueva. Comenzó a deslizarla el pasado 5 de febrero en Querétaro cuando repitió, un vez más, que su gobierno encabezaba la cuarta transformación y que, como las tres etapas históricas anteriores, esta debía contar con otro andamiaje jurídico.

Si bien López Obrador puede no tener la salud necesaria para preservarse en el cargo, lo que sí puede hacer —como lo hizo Chávez— es incluir en un nuevo texto constitucional la reelección con la finalidad de evitar la alternancia y garantizar que su sucesor o sucesora consoliden, desde el poder, la cuarta transformación.

De esa manera, estaría eludiendo su compromiso con el maderísmo. No sería él, en sentido estricto, quien estaría traicionando el principio de no reelección, aparentemente tan respetado por él, sino que la responsabilidad caería en la soberanía de la Asamblea Constituyente.

Diría que fueron los constituyentes, elegidos por el “pueblo sabio”, quienes decidieron tomar medidas para impedir que los conservadores, neoliberales y corruptos vuelvan a saquear el país.


Más allá de quién resulte ganador del proceso interno del PAN para encabezar la dirigencia del partido en Tlaxcala, la división será la constante y la peor enemiga del futuro representante de ese instituto político, ya que las descalificaciones y la guerra sucia que ha prevalecido durante el proceso de campaña impedirán que haya reconciliación y unidad entre los grupos que al parecer su intención es destruirse para nunca convertirse en una oposición fuerte y organizada.

Encuesta