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Opinión



“Las Instituciones nos pertenecen” postulado de Nosotrxs, un movimiento ciudadano de alcance nacional

Domingo, Mayo 14, 2017 - 17:54
 
 
   

Ajena a intereses electoreros, la iniciativa de Mauricio Merino parte de una idea: ¡el Estado es nuestro!

Nosotrxs no va contra los partidos ni contra la política, sino contra los intermediarios que la pervierten 

Los derechos ciudadanos están garantizados por leyes de inspiración democrática. ¡Hagámoslas valer!

 La mitad de mi vida adulta la he dedicado a escribir a favor de la democracia y la libertad. Desde esta tribuna he pugnado por el derecho de los mexicanos a vivir en un país de leyes, sin discriminaciones, ordenado y justo. Confieso que ha habido momentos en los que tuve por perdida la batalla; no obstante, lejos de caer en lamentaciones, preferí darme a la búsqueda de una ruta alternativa que pudiera conducirnos al logro de aspiraciones que comparte la inmensa mayoría de la gente.

Hacia un control ciudadano

 Algunas victorias, es verdad, se obtuvieron en el pasado. Pero el gusto nos duró poco; el sistema revirtió con habilidad maquiavélica sus efectos y acabó capitalizándolas a su favor. Los profesionales de la política -vista esta como instrumento de supeditación a intereses distintos a los populares- siempre fueron capaces de volver a poner al viejo régimen al servicio del dinero y la rapiña. Por eso hay que ensayar otros caminos que permitan poner bajo el control ciudadano la administración de la cosa pública.

La lucha por la apertura

 En este espacio de El Sol de Tlaxcala le he hablado por años, amigo lector, de los diversos instrumentos legales que nos ha dado una democracia que se ha ido inventando a sí misma. Me refiero a instituciones que, teóricamente autónomas del poder político, son conquistas ciudadanas arrancadas a un régimen arcaico y corrompido que, a empellones, entendió la urgencia de modernizarse y fue soltando por goteo los avances que la gente exigía.

Pluralidad deformada

  Tras el trauma de la elección de 1988 y con las reservas del caso, se instituyó la Comisión Nacional de Derechos Humanos y, no mucho después, asistimos a los primeros esbozos de una normatividad electoral que le cerrara espacios al fraude e hiciera posible una pluralidad partidista hasta entonces desconocida en México. Lejos estábamos de suponer, sin embargo, que esa diversidad partidaria acabaría prostituida y al servicio del oficialismo corruptor.

Conquista revertida

 Reforma tras reforma, finalmente se consiguieron reglas razonablemente equitativas para la competencia electoral. Ese logro, junto con la integración de un Consejo efectivamente ciudadanizado sin presencia gubernamental, hicieron viable que el Instituto Federal Electoral organizara los primeros comicios limpios que ha vivido en el México contemporáneo desde la elección de Madero.

Avances por concretar

  Abrevio la relatoría de los avances que ya debían haber cambiado a faz al México pre-democrático del siglo XX. A la consumación en el 2000 de la alternancia en el Ejecutivo Federal, le siguió una ley de Acceso a la Información Pública, inédita en México. Y al perfeccionamiento de los métodos para transparentar la administración pública le sucedió una ley contra la segregación de lo diverso y, por último, un Sistema Nacional Anticorrupción aún sujeto a ajustes que esperamos no confundan su sentido original.

Mauricio Merino

  En este punto me detengo para destacar un hecho que no todos conocen. Esa colección de leyes no nacieron por generación espontánea; hubo personas que intervinieron en su impulso, e incluso en su creación propiamente dicha. De entre ellos -hombres y mujeres ameritados- hubo uno que intervino en todas: me refiero a Mauricio Merino, un mexicano de excepción, tanto por su civismo ejemplar como por el talento y desinteresado empeño con que ha empujado esas iniciativas, sin apartarse nunca de un marco puro y genuinamente ciudadano.

Nosotrxs

 En esta coyuntura de crucial importancia para México es que surge el movimiento Nosotrxs, atendiendo a la convocatoria pública lanzada por Mauricio Merino apenas la pasada semana, concretamente el domingo 7 de mayo de 2017. El texto de su manifiesto fundacional nos recuerda que tenemos leyes y tenemos instituciones… pero que están bloqueadas por intermediarios políticos que, sin serlo, se sienten y actúan como dueños del Estado.

Declaración de principios

 “…no queremos ir contra la ley -reza su declaración de principios- sino hacerla valer; no atacaremos a la democracia porque nos pertenece; no iremos contra el Estado porque Nosotrxs somos el Estado, y no buscaremos el poder porque el poder está ya en manos de los ciudadanos...”. Merino nos llama a que contribuyamos a despertar conciencias y a emprender una cruzada que nos devuelva lo que por ley es nuestro.

Objetivos

 Nosotrxs es un movimiento que no va contra la política; al contrario, lo que busca es dignificarla, devolviéndole su sentido original y organizando a los ciudadanos que, a veces sin saberlo, compartimos con nuestros vecinos causas comunes. El objetivo es procurarles -procurarnos- una vida mejor formando frentes unidos cuyas exigencias de justicia sean imposibles de eludir.

 Metas y aspiraciones

En Nosotrxs queremos saber y estar informados; estar al tanto de lo que los gestores de la cosa pública hacen con nuestros recursos. Pretendemos señalar irregularidades pero también encomiar aciertos. Sabemos que, actuando individualmente, hemos facilitado la tarea a quienes tienen por misión obstruir el acceso de la gente a las leyes que amparan sus derechos.

Un enfoque colectivo

Por eso Nosotrxs llama a la acción conjunta pero no para resolver problemas personales, lo que negaría nuestra propia filosofía. Se trata de encontrar, allá donde los hubiere, patrones sistemáticos de vulneración de derechos que nos permitan identificar qué instituciones y qué intermediarios vulneran la ley de manera recurrente. Es en esos casos donde ha de actuarse para beneficio de las comunidades que padecen sus excesos.   

Aclaración pertinente

Nosotrxs no se ha concebido como un instrumento para la venganza ni va contra nadie en específico. Quien le de esa interpretación yerra por completo. Y también perdería su tiempo quien trate de hallarle a este movimiento algún color partidista. No, no va la cosa por ahí. Este esfuerzo debe verse como un coadyuvante de quien desempeña una función pública y comparte la convicción de que servir con honradez es el más alto privilegio.

Una vieja batalla

 En Nosotrxs tenemos claro que no queremos políticos que únicamente se afanen en conseguir cargos para medrar con ellos. Lo se, estimado lector, esta batalla, no es nueva; pese al peligro que conlleva hace tiempo que la vienen dando organizaciones civiles, empresarios comprometidos con el país y periodistas adictos a la libertad de expresión acostumbrados a vivir en el filo del riesgo.

Petición a los escépticos

 Y se también que no faltará quien le parezca irrealizable el empeño. Concedamos: quienes así piensan tienen motivos sobrados para no abandonar su antiguo y paralizante pesimismo. A ellos los entendemos y sólo les pedimos que no nos contagien su desesperanza y nos dejen hacer el intento. Sólo eso les pedimos.

Tecnología al servicio de los ciudadanos.

  En la página web www.nosotrxs.org encontrará usted, amable lector, una plataforma digital amigable en la podrá conocer algunos de sus derechos y las guías de exigibilidad para hacerlos valer. Y si en ella hallara razones para reunirnos e identificarnos, bastará que se registre para pasar a ser parte de Nosotrxs. Y por favor recuerde; este movimiento no tiene nada que ver con partidos, con elecciones y ni con candidatos. Nada es nada.

ANTENA NACIONAL

El robo de combustible

  México no es un país de cifras exactas. Todos manejan -manejamos- con irresponsable liberalidad números que son, o bien difíciles de precisar, o bien nacidos de imaginaciones fértiles que no hacen sino divagar, e incluso confundir, a la opinión pública. Tal es el caso del hurto de hidrocarburos que practican comunidades enteras sobre los ductos de la antigua paraestatal Pemex. Lo que si es cierto es que, en el tema del huachicol, estamos ante números de una dimensión alucinante.

Cifras astronómicas

  Entérese usted de algunas cifras: del año 2000 a la fecha se calcula que se extrajeron, de alrededor de veintidós mil tomas clandestinas, algo así como 124 mil millones de litros de gasolina. ¿Sabe a cuantos tanques llenos de automóvil equivaldrían? A más de dos millones que, a diez kilómetros por litro, debieron servir para recorrer veinte millones de kilómetros. Son datos de una escandalosa cuantía, sólo creíbles si en torno al asunto existe un contubernio colosal en que intervienen miles de personas y muchos, muchísimos intereses delincuenciales.

Abrumadora obviedad

  Una primera y obvia conclusión: la venta de esos enormes volúmenes no es practicable sólo vendiendo bidones a pie de carretera. Ese comercio ilegal se tiene que haber hecho a través de los grandes expendedores, es decir, de las gasolinerías formalmente establecidas. Es por ahí por donde debe buscarle la autoridad, en caso, claro, que de verdad desee resolver un problema cuya dimensión se dejó crecer hasta extremos de ciencia ficción.

 

Para la Primera Plana

 

En esta coyuntura de crucial importancia por la que atraviesa México es que surge el movimiento ciudadano Nosotrxs, atendiendo a la convocatoria pública lanzada por Mauricio Merino apenas la pasada semana, concretamente el domingo 7 de mayo de 2017. El texto de su manifiesto fundacional nos recuerda que tenemos leyes y tenemos instituciones… pero que están bloqueadas por intermediarios políticos que, sin serlo, se sienten y actúan como dueños del Estado.

 


Me parece que Hervé Hurtado Ruiz, flamante comisionado estatal de Seguridad Pública, simplemente no pudo con el paquete y para tapar su ineficiencia ahora trata de presumir que Tlaxcala ya tiene una división para combatir los delitos en el ciberespacio, lo cual resulta de risa porque según el funcionario ya podrá realizar patrullajes en las redes sociales.

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