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Domingo, 25 de Junio de 2017     |     Tlaxcala.
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Opinión



La educación en Tlaxcala, es el reflejo de la mala política educativa del Gobierno

Viernes, Abril 14, 2017 - 07:49
 
 
   

A la opinión pública, lectores y seguidores de este importante medio de comunicación, en uso de nuestro de derecho de réplica, queremos hacer de su conocimiento lo siguiente:

Primero: la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” (FNERRR), es una organización estudiantil que aglutina a estudiantes de nivel secundaria, preparatoria y universidad, de todos los estados del país,  quienes además de ser hijos de familias humildes y vivir en las comunidades populares, han decidido organizarse para luchar y mejorar las condiciones materiales de sus escuelas y recibir con ello una educación de calidad; ademas de lograr una mayor apertura educativa, pues muchos jóvenes no tienen la posiblidad de acceder a la educación, ya sea por falta de apertura o de recursos económicos que permitan sufragar los gastos que demanda su desarrollo académico e intelectual. Todo esto por la via de la legalidad, haciendo uso de nuestros derechos plasmado en nuestra constitución política de los Estados Unidos Mexicanos.

Segundo: es evidente para todos que la educación nacional está en una situación crítica, al no ofrecer las mismas oportunidades para todos los estudiantes, las cuales deberían ser independientes a sus condiciones económicas, pues lamentablemente en nuestro país, la diferencia de ingresos,  permite que sólo algunas familias puedan acceder a educación y a salud, lo cual hasta cierto punto podría ser una ventaja, pero el ingreso no sería tan importante si hubiera una mayor igualdad de oportunidades. Pues independientemente de si eres pobre o rico y el tipo defamilia en la que nazcas, la calidad de la educación no debe ser tan distinta a la que tienen los ricos y las oportunidades de mejorar la vida debe ser similar a la de los más adinerados. Aunque en nuestro país, esto último aún descansa en los sueños de la mayoría de los mexicanos, mientras la desigualdad económica sigue siendo la batalla que se libra entre pobres y ricos. En este sentido, el Estado de Tlaxcala no es el paraiso que muchos creen, y para prueba basta un botón: los resultados de la política educativa en el Estado son notables, pues el nivel promedio de escolaridad es ¡tan sólo de secundaria concluida!, con un promedio de 9.2 años de estudio; 4 personas de cada 100 no saben leer ni escribir, pues no tienen ningún grado de estudio; 43 de cada 100 personas no terminaron su educación básica; 78 de cada 100 no terminaron la preparatoria o el bachillerato; y sólo 17 de cada 100 terminaron una licenciatura o ingeniería, 83 se quedaron en el camino, todo esto de acuerdo a números oficiales del INEGI (INEGI, EI 2015). Ítem más, según la OCDE (2016) México invierte en educar a un estudiante de los 6 a los 15 años 27,848 dólares (poco más de medio millón de pesos), apenas el 31% del gasto promedio de los demás países afiliados a este organismo. Ahora bien, del gasto destinado a educación el 93% se destina al sostenimiento de la burocracia educativa y pago de maestros (mientras que la media de la OCDE es del 63%). Sólo el 7% se invierte en todos los demás aspectos educativos: infraestructura, investigación, innovación tecnológica, becas, programas, etc. Agregando que en los países con ingresos bajos como el nuestro, según estudios realizados por la UNICEF, el 46% del gasto público en educación es para los niños pertenecientes al 10% más rico de la población. Esta desigualdad no es accidental o inevitable, es resultado de decisiones políticas deliberadas. Pero no tiene que ser así. Por lo que se vuelve un factor que explica la mala educación no sólo en el Estado de Tlaxcala, sino en todo el País, generando condiciones deficientes para un desarrollo pleno de los estudiantes, con todo tipo de carencias materiales y de infraestructura, en la que transcurren los 9.2 años promedio del estudiantado tlaxcalteca. La concentración de la riqueza los excluye. Todo ello sin considerar los casos de inseguridad, falta de empleo (aunque se dice tener el primer lugar en generación de empleo, pero nada se dice del primer lugar que tenemos cuando a bajo salario de los trabajadores se refiere).

Tercero: el primero de enero del presente año, el Lic. Marco Antonio Mena Rodriguez, en una concentración de gente selecta, tomo protesta como gobernador constitucional del Estado de Tlaxcala, donde informó que su administración se concentraría en tres ejes de trabajo: educación, salud y empleo. Y quiero referirme, específicamente, lo que ha pasado desde el inicio de su administración con el primero de ellos, haciendo hincapie en la lucha que la FNERRR ha emprendido desde su surgimiento en este estado, al tratar de contribuir a mejorar las condiciones materiales de estudio de los jóvenes tlaxcaltecas y que se refleja en la creación de tres planteles de educación media superior y de una casa de estudiante, denominada Casa del Estudiante “Tlahuicole” (CET), la cual a dado alojo a estudiantes que tienen el deseo de continuar con sus estudios universitarios, pero que ante las malas condiciones económicas de sus familias, no han logrado materializar esos deseos, sin embargo, la casa del estudiante ha permitido crear esas condiciones, necesarias para que los jóvenes puedan concluir su formación profesional. En este sentido, el comité estatal de nuestra federación, entregó un pliego petitorio a esta nueva administración, con la seguridad de que serían atendidas cada una de nuestras necesidades, todos de carácter educativo, confiando tanto el interés del gobernador por atender los asuntos educativos, como en su capacidad intelectual y política para resolver las necesidades de los estudiantes, pero la esperanza que teníamos de que esto se resolviera en este nuevo gobierno, se fue desmoronando poco a poco, pues no sólo no resuelve, sino que ahora argumenta que nuestras peticiones no obedecen a generalidades, evidenciando que el Gobernador Marco Mena no tiene claridad de los problemas sociales y que tiene poca capacidad crítica para entender y analizar que las manifestaciones sociales, de un sector de la población en particular, obedece precisamente un problema generalizado, y si la Fnerrr se manifiesta, es porque la comunidad de La Soledad, San Lucas Cuauhtelulpan y Chapultepec, no encuentran eco en la solución de sus demandas, y que los problemas sociales y económicos, como la falta de educación, la falta de empleo, la falta de vivienda, entre otros, son una manifestación de un problema generalizado que requiere una atención de la misma magnitud y no sólo un discurso que pretende engañar al pueblo de solucionar sus problemas sociales y económicos con las mismas recetas de siempre.

Pero no sólo ha sido la respuesta del gobernador y del mismo Secretario de Educación Pública del Estado, Dr. Manuel Camacho Higareda, quien ha declarado en los medios que las exigencias de los estudiantes no están justificadas, dejando en duda su preparación profesional e intelectual ante el análisis miope que hace de la problemática, sino que también hemos sido objeto de ataques mediáticos por algunos medios de comunicación que evidentemente están al servicio del gobierno y de algunos que en su intento de verter su opinión respecto a la lucha de la Fnerrr no hacen el mínimo esfuerzo mental de analizar de fondo las causas de la problemática para entonces hacer una crítica más objetiva y, si no es mucho pedir, científica. Tal es el caso de Miguel Ángel Meléndez Nava, quien escribe artículos de opinión para el medio digital “Contextos digital”, y que el pasado 12 de abril escribe un artículo que titula “Orgullo Tlaxcalteca”, en donde lanza una serie de injurias hacia nuestra federación estudiantil y a los mismo estudiantes, después de una manifestación que realizamos frente a las instalaciones del palacio municipal, donde califica a los estudiantes de “delincuentes” y “seudo-estudiantes”. Primero, catalogar a lo estudiantes como delincuentes es un reflejo más de la decadencia intelectual de quien, además de tener título de profesor, evidencia su rechazo a los estudiantes que han hecho un esfuerzo por organizarse y luchar por mejorar las condiciones educativas del estado, y no para andar asaltando las tiendas comerciales o a la ciudadanía en general, y si fuera el caso, estaría obligado a dar evidencias para argumentar su vómito hacia los estudiantes; segundo, los “seudo-estudiantes” como el refiere, son jóvenes que día con día se preparan aún a pesar de las pésimas condiciones de infraestructura que se tiene en sus planteles, como es el caso de los estudiantes de la comunidad de la Soledad, del municipio de El Carmen Tequexquitla, donde los padres de familia acondicionaron un local para que recibieran sus clases, donde, además, desarrollan actividades artísticas y culturales, mismas que ha permitido destacadas participaciones de los estudiantes, obteniendo primeros, segundos y terceros lugares en concursos académicos, culturales y deportivos y si hay duda de esto, invitamos a Miguel Ángel a visitar nuestros planteles y tenga motivos para calificar de falsos estudiantes a los jóvenes adheridos a la Fnerrr.

Por último, en su “brillante” opinión ante la lucha de la Fnerrr se hace los siguientes cuestionamientos: ¿Quién financia el movimiento? ¿Qué días asisten a clases? Por si no se había dado cuenta, le hacemos de su conocimiento que una de nuestras principales actividades para generar ingresos y sostener nuestra lucha es por medio de las aportaciones voluntarias de la ciudadania, quienes han mostrado su aceptación y apoyo a nuestra lucha, entre otras actividades económicas, como venta de dulces, rifas, por mencionar algunas. Y en cuanto a las clases, los estudiantes de La Soledad, San Lucas y Chapultepec toman sus clases en el plantón, pues no tienen otro lugar ya que fueron desalojados por las autoridades municipales y de comunidad del lugar donde comunmente recibían sus clases; y en el caso de los moradores de la casa del estudiante, asisten a sus clases cumpliendo con el horario establecido por la universidad, sin descuidar sus actividades educativas.

Y si bien es cierto que el gobierno no tiene la obligación de darles todo lo que piden los estudiantes, si tiene el compromiso de aplicar una política de desarrollo que permita dar un trato más justo a las necesidades de toda la ciudananía, sobre todo de las familias más humildes. Caso particular de la educación, si se quiere tener un desarrollo más favorable para todos en el estado y en el país entero.


Casi se cumplen seis meses de este nuevo gobierno y habrá elementos para llevar a cabo un análisis del desempeño de los funcionarios que integran el gabinete. Hay quienes sí trabajan, otros que simulan y unos más que se la pasan entregando distintivos como si esa fuera la estrategia a seguir en los próximos años para atraer turistas a Tlaxcala.

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