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Mariano González se tiro a matar...debe disculpas a HIOO y a los tlaxcaltecas / Aquí Xicohténcatl

Viernes, Diciembre 16, 2016 - 11:05

La inminente visita del presidente Enrique Peña Nieto a Tlaxcala, para inaugurar el Hospital de San Pablo del Monte que Mariano González Z. les construyó a los poblanos en su territorio, sería el momento propicio.

Será su última oportunidad para pedir perdón públicamente a los tlaxcaltecas por lo que recientemente les dijo a algunos representantes de los medios de comunicación: 

“No le vean nada más lo negativo a las cosas, ya piensen en México, piensen en Tlaxcala, piensen en Ustedes, lo único que ven es lo negativo y son las preguntas. Si quieren que me resbale, me resbalo; he hecho un pésimo Gobierno”.

En esa tesitura está obligado a pedir perdón y una disculpa pública en primera instancia al exgobernador Héctor Israel Ortiz Ortiz, a quien utilizó como bandera seis años al decir que le dejó las arcas vacías, que no hubo entrega recepción.

Lo peor fue que aseguró que “el tejido social estaba roto”, por lo que durante seis años se dedicó a remendarlo con la aguja de la simulación y el hilo del engaño, por eso esta obligado a pedirle perdón.

Debe reconocer públicamente que no le llegó ni a los talones en materia de seguridad, de educación, de la construcción de universidades, escuelas, carreteras, hospitales, la ayuda a los viejitos y una interminable lista de beneficios que todos le reconocen al universitario y a su equipo.

Hombre por hombre, funcionario por funcionario, resultado tras resultado la administración de Héctor Ortiz fue y es infinitamente superior a la que deja MGZ, la historia ya juzga, los hechos así se muestran, aunque pregona lo contrario.

Pero también debe pedir perdón a los miles de obreros que perdieron sus empleos por no saber retener a las empresas como fue el caso de la salida de Tlaxcala de empresas como Sandak, Procter &Gamble, Nestlé o Rhom and Hass.

Debe pedir perdón por no informar sobre el costo de sus interminables viajes a Europa, y sobre la sospechosa relación con su coordinador de información quien dice que le debe un favor de esos que no se pagan más que con el manejo de millones de pesos. 

¿Qué será? esa razón tan poderosa que lo mantuvo en el cargo.

Debe pedir perdón a las familias de los cientos de burócratas que corrió para adelgazar el aparato burocrático, los ahorros millonarios que no se sabe dónde fueron a parar, si los hubo. Debe pedir perdón a los presidentes municipales por adjudicarse cientos de obras que realizaron con gran esfuerzo en los 60 municipios, y que los obligó a que le dieran chance de cortar el listón, para simular mucho trabajo con esfuerzo ajeno.

Debe pedir perdón a los alcaldes porque en sus interminables giras su gente exigía “pá la gasolina” y la elaboración de comilonas para la comitiva, que era bastante exigente y tragona, lo dicen sus ex colaboradores cercanos.

Debe pedir perdón a los constructores por haber creado 200 empresas que se llevaron los dineros de las obras, y que pese a sus denuncias, estas nunca fueron atendidas.

Debe pedir perdón a los miles de alumnos de las escuelas por regalarles 130 mil chamarras que ya ni les vienen, porque se las catafixió por sus útiles escolares que tanta falta les hicieron para su `preparación.

Debe de pedir perdón a los campesinos por esa desaparición de once mil toneladas de fertilizante, por haber apoyado a los productores más ricos y por el terror que desataron en ese sector los suyos durante seis años.

Debe pedir perdón por no haber apoyado a los productores de verdad, lo mismo que a las organizaciones sociales que pese a todos sobreviven en espera de nuevos horizontes, que no sean de esta clase de política sectaria.

Debe de pedir perdón a los cientos de ejidatarios a los que les fueron arrebatadas sus tierras vía expropiación en Buenavista, y que servirán para un gran emporio que va a desaparecer pueblos y comunidades.

Debe de pedir perdón  a los jubilados ferrocarrileros por despojarlos impunemente de los talleres de Apizaco, entregó las instalaciones a sus amigos y socios, aunque en el castigo lleva la penitencia, la gente no va a esa plaza comercial.

Debe de pedir disculpas por solapar un gobierno corrupto e ineficiente, que canceló la obra de la Central de Abastos y de la Plaza del Bicentenario y la desmantelación de clínicas y hospitales. Debe pedir perdón por la degradación de los servicios de salud, por la falta de medicamentos, por la salida de especialistas, por no poder siquiera construir un hospital, cuando le dejaron seis. Debe pedir perdón a las miles de familias de tlaxcaltecas que sufrieron los embates de la delincuencia y que padecen extorsión, secuestro, asesinato o robo de sus bienes. 

A los padres de Karlita, de las madres víctimas de la trata.

Debe de pedir perdón a los tlaxcaltecas por gastarse una millonada en promocionar su imagen en publicidad y notas en los periódicos, mientras miles de familias no tenían ni para llevar tortillas y frijoles a su mesa.

Debe de pedir perdón a los tlaxcaltecas por lo que el mismo dijo hice un “pésimo gobierno”, donde imperó la corrupción y la impunidad.

Debe de pedir perdón por no cumplir lo que dijo cuando inició su administración que “no gobernaría con la familia”, pero los hechos demuestran lo contrario, lo mismo que “Tlaxcala va a ser una caja de cristal”, transparente en la aplicación de los recursos.

Debe de pedir perdón porque en el colmo de la fiebre de poder hasta se invento su mini país, le llama Val´Quirico y se encuentra escondido dentro de la ex hacienda de Santa Agueda, allá por el rumbo de Nativitas. Tal vez pedir perdón no remedie las cosas, pero al menos se quedaría la impresión de que al final fue un digno representante de la política de Emilio Sánchez Piedras que a él y a los de su camada les dejaría el ejemplo de honestidad y decencia.

Pero no le aprendió su don de gentes, sencillez y buen trato para con los más necesitados a diferencia siempre mostró su mal humor, de tratar a todos como acasillados, sirvientes y con la punta del pie.

A Mariano González le quedan 15 días para pedir perdón y disculpas públicas a Tlaxcala y a los tlaxcaltecas, sobre todo a quienes votaron por su proyecto, el tiempo se le acaba como gobernador, no hay mal sexenio que dure 100 años, ni pueblo que lo aguante y descontando 14, 13, 12, 11… tic… tac…tic…tac.