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Aquí Xicohténcatl/ Hereda Mariano González Zarur elefantes blancos

Viernes, Diciembre 9, 2016 - 10:29

Diciembre marca en Tlaxcala la despedida para el sexenio del priista Mariano González Zarur, cuya administración de claroscuros deja pendientes que no pudieron o no quisieron ser salvados en los seis años de su administración.

Desde el primer día del sexenio marianista, fue evidente su aparente animadversión por todo lo que oliera o se pareciera a la administración saliente del panista Héctor Israel Ortiz Ortiz, quien derroto dolorosamente a González Zarur en una elección anterior al ya casi ex gobernador.

Dejaba Ortiz una enorme Plaza del Bicentenario a medio construir y en obra negra,  con atributos arquitectónicos para que fuera recordado para la posteridad por los tlaxcaltecas, pero pasaron los meses y los años y la obra nunca se concluyó.

Nadie sabe donde quedaron los equipos de sonido, iluminación, del clima y hasta para la operación de dos elevadores, todo quedó en ruinas a unas cuatro calles del palacio de gobierno.

La Plaza del Bicentenario ya acusa los efectos del tiempo se ha deteriorado, la maleza rodea al edificio por dentro y por fuera, incluso se convirtió en refugio de malvivientes y en ese lugar perdieron la vida dos personas.

El edificio fue afectado por los temblores y su desolado interior refleja las entrañas del abandono y el dispendio, ahí quedaron alrededor de 400 millones de pesos, dinero que mucha falta le hace a los tlaxcaltecas para combatir la pobreza extrema de sus familias.

De manera muy similar, Héctor Ortiz dejó a medio construir las naves de lo que sería la primera Central de Abastos de Tlaxcala, incluso colocó en dos ocasiones la primera piedra, pero el proyecto nunca se cristalizó.

Mariano González Zarur prefirió edificar una ciudad judicial, mientras que las bodegas a medio construir quedaron abandonadas y todo se fue supuestamente a los litigios judiciales.

El inmueble costaría alrededor de 350 millones de pesos y se construiría en 18 hectáreas, más de 30 mil metros cuadrados.

Contaría con 228 bodegas; 36 destinadas a lácteos, 50 para abarrotes, 114 para frutas, 28 que tendrían productos cárnicos y 52 locales comerciales, todo se paró y no hay avance ni presencia de vigilancia.

Pero también hay otros elefantes blancos que han sobrevivido y que su manutención le cuesta a los tlaxcaltecas una millonada, como es el caso de la Coordinación de Radio, Cine y Televisión de Tlaxcala.

Engloba a medios electrónicos cuya concesión fue entregada al gobierno de Tlaxcala, que mantiene a la corporación en la que el gobierno de Tlaxcala es el patrón con magros resultados.

Las radiodifusoras XETT, Radio Altiplano, Radio Calpulalpan y Televisión de Tlaxcala son una sangría para el escaso erario que la federación manda a Tlaxcala, las nóminas son muy pesadas y la carga económica del patrón-gobierno data de Tulio Hernández.

De esos tiempos también se hereda el Centro Expositor “Adolfo López Mateos”, que se ha transformado para albergar la sede de la feria anual de Tlaxcala, cuyos espacios solo se ocupan durante un mes y el resto del año permanece sin ser utilizado.

Mientras que en el campo la meta sexenal fue la reactivación de alrededor de 300 invernaderos, que no dieron resultados y que sirvieron como pretexto para la canalización de miles de millones, desde tiempos del perredista Alfonso Sánchez Anaya.

Y ahí en las comunidades rurales se pueden apreciar los invernaderos con sus equipos inutilizados, su piel de plástico y vinilo desgarrados que muestran la realidad de las promesas y los nulos resultados de los proyectos para el campo.

A estas alturas de fin de sexenio, casi nadie ha reparado en el enorme elefante blanco que representan más de mil hectáreas que han sido expropiadas por el gobierno de Enrique Peña Nieto en ejidos del municipio de Tlaxco.

Los ejidatarios recuerdan que el gobierno federal autorizó al gobierno de Tlaxcala la construcción de un punto logístico multimodal de transportación o puerto seco, y le asignó inicialmente un presupuesto de 100 millones de pesos para iniciar los trabajos.

El proyecto contempla la construcción de 2 mil 820.5 hectáreas, divididos en recintos fiscalizados estratégicos (354 hectáreas), aduana interior multimodal (39 hectáreas).

Zona de negocios y servicios (135 hectáreas), turismo (350), 2 parques industriales (590 hectáreas), terminal Granelera (34.5 hectáreas), terminal de carga multimodal (82 hectáreas), zona de habitación (1000 hectáreas), aeropuerto (161 hectáreas) y Abasto, salud y educación (75 hectáreas).

Este proyecto contempla un gasto aproximado de 30 mil millones de dólares, pero aún sin fecha estimada para su entrega, por lo que habitantes de los ejidos afectados han buscado reunirse con funcionarios de la Sedatu y con el gobernador de Tlaxcala, Mariano González Zarur, a fin de poder reevaluar la situación.

Lo que piden es no tener que abandonar sus tierras, ya que estas forman parte de su fuente de trabajo y este proyecto los excluye desde su inicio de los beneficios del desarrollo que genera, al humillarlos con un pago indigno e injusto de la tierra.

Sin embargo ya los decretos de expropiación fueron expedidos y publicados en el Diario Oficial de la Federación, mientras los ejidatarios se asombran por constantes vuelos rasantes de helicópteros.

Aseguran que de ahí han bajado trajeados que se sabe son de Japón, España, Italia, Alemania y Suiza y hasta hay quien asegura que en alguna ocasión llegó el mismísimo ex presidente Carlos Salinas de Gortari.

Sospechan los ejidatarios que a sus pueblos los van a desaparecer y que no se trata de ningún elefante blanco, sino del despojo oficial de sus tierras, esas que heredaron de los revolucionarios tlaxcaltecas y que se las pagaron a precio de un refresco.

El ex alcalde de Apizaco,  Orlando Santacruz Carreño, promovió junto con el gobierno del estado iniciaron la construcción de una “Casa de Música” cuyas instalaciones no se concluyeron, ya que sigue en obra negra y sin avances en su construcción.

La inversión total contemplada en las dos etapas sería de 6 millones 910 mil pesos, los cuales son aportados por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y solo se realizó la primera etapa una inversión de un millón 410 mil pesos, pero la obra no avanza.

En otro caso, padres y alumnos de la escuela Luis G. Salamanca se encuentran muy preocupados, por el despojo del predio de su escuela se ha concretado, “hay rumores de que el predio ya tiene dueño y hasta ya escrituraron”, alertan.

El desalojo fue pretextado porque la integridad de los alumnos estaba en riesgo, “nos dijeron que los temblores habrían dañado la estructura de las aulas y que  se podrían derrumbar”, recuerdan madres de familia.

Consideran que es un engaño que el edificio haya sido dañado por un sismo, porque la intención queda clara, la institución fue despojada de su céntrico predio que se encuentra ubicado a cien metros del palacio de gobierno sobre la avenida principal de la ciudad de Tlaxcala.

El predio no se utiliza y alrededor de 520 alumnos del turno matutino de la “Luis G. Salamanca” y vespertino de la “Adolfo López Mateos”, que están amontonados en las instalaciones de la ex escuela de Educación Física de Tlaxcala.

VIENE AUDITORIA FEDERAL

Tras el “Mensaje Ciudadano”, trascendió que viene una fuerte auditoría para compulsar los gastos aplicados en materia de publicidad tanto en la CGIRP como en CORACT, para que se demuestre con peritas y manzanas en que fueron gastados más de 100 millones de pesos.

Los titulares están que no les calienta el sol, lo mismo a quienes fueron beneficiados con esa millonada que no se ve por donde van a justificar, a no ser por esas notas de ocho columnas en primera plana un día si y otro también.

Tal vez les exijan a algunas radiodifusoras que expliquen lo que recibieron por hacerse de la vista gorda, en otros casos los recibos de quienes adularon por seis años engañando a la opinión pública.

Deben sacar las facturas de esa consultoría que se llevó los dineros para la promoción del Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, que durante seis años fue de las más beneficiadas y ojala se despeje una supuesta co-propiedad con uno de estos otrora poderosos funcionarios.

Ya se pusieron a temblar también algunos otros medios que simularon actividades, aunque en realidad esta auditoría federal no les debe de quitar el sueño, ya que navegaron el sexenio dentro de una “cajita de cristal”, como pecera y ahora se convierten en sardinitas que van directo a la sartén.