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Aquí Xicohténcatl/ Los gobernadores también lloran

Miércoles, Diciembre 7, 2016 - 13:38

Mariano González Z. va a pasar a la historia de Tlaxcala como el único gobernador que lloró en su ultimo informe de gobierno disfrazado de “Mensaje Ciudadano”, cabe hacer notar que los sentimientos son de cada quien y muy respetables.

Foto Jorge Lezama

Pero cuando un mandatario llora en el momento de rendir cuentas, es de hacerse notar, pero más si el momento es captado oportunamente como ocurrió en este caso con el ejercicio periodístico que ya se perdió en Tlaxcala.

Con la voz quebrada por el sentimiento al agradecer a sus hijos Mariano, Mariana y a su nieta a quien llamó “La Güereja”; ante la titular de Sedatu, Rosario Robles quien vino en representación del presidente Peña Nieto y de gobernadores e invitados especiales, el gobernador de Tlaxcala, Mariano González Z., rindió su “Mensaje Ciudadano”.

Fue un instante, pero ahí está la imagen fotográfica oportuna que ha desatado polémica, guardando las proporciones como en el caso del extinto ex presidente de la República, José López Portillo, hace 34 años: “Defenderé el peso como un perro”, dijo en el Congreso de la Unión. 

Y lloró.

Para el último informe de gobierno, septiembre de 1982, cuando la cadena de errores que condujeron a la crisis era muy larga y nadie esperaba un eslabón más, el presidente López Portillo se encargó de dar la nota a los medios. 

Por radio y televisión, la población escuchó la voz del presidente anunciando el control de cambios y nacionalización de la Banca y rematando con una más de sus frases histriónicas: “ya nos saquearon. México no se ha acabado. Ya no nos saquearán”, mientras enjugaba sus lágrimas frente a la nación.

 

LOS PENDIENTES

 

Pese a las proclamas triunfalistas del Mandatario saliente, la administración entrante del también priista Marco Antonio Mena Rodríguez tiene enfrente el reto inmediato de tapar y tratar de que no se ventilen los abusos, corruptelas y las deficiencias que va a heredar de Mariano González Z.

Entre ellas el destino final que tuvieron algo así como 100 millones de pesos que la CGIRP destinó para publicidad que pagó entre sus socios en que se convirtieron algunos “comunicadores” que están a punto de salir de su zona de confort.

Seis años vivieron del erario por mantener la boca cerrada, es el turno del nuevo gobierno para sacudirse a estas sanguijuelas insaciables que ante el arribo de “nuevos amigos”, ya se frotan las manos para hacer lo que mejora saben, alabar y endulzar el oído de su amo.

Para el 2017 se prevé el retorno de miles de tlaxcaltecas vía extradición de los Estados Unidos, sin que se vislumbren medidas preventivas para amortiguar ese impacto que demandará del gobierno de Tlaxcala soluciones inmediatas.

Durante las dos primeras mesas de trabajo, educación y salud, para elaborar el Plan Estatal de Desarrollo, ha dejado entrever que se avecina la arribazón a las áreas sustantivas del gobierno de una parvada de funcionarios que no son de Tlaxcala.

Tiene que enfrentar el reclamo de los partidos políticos que como en el caso del PAN y PRD a través de sus dirigentes Carlos Carreón Mejía y Manuel Cambrón Soria de que el gobierno saliente fue de disensos y no de consensos.

“Nunca se manejó una agenda de estado y mucho menos durante seis años existió o se registró una llamada para trabajar juntos, hombro con hombro por el progreso de Tlaxcala, este gobierno que se va fue sectario y sobre todo selectivo y excluyente”, sostienen.

En ese sentido urge parar el gasto multimillonario que representan entes como el  Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, el Instituto Electoral de Tlaxcala.

Además de fideicomisos y revisar a los organismos autónomos que durante seis años no dieron resultados como lo fueron la Coordinación de Radio y televisión, la Coordinación de Información y Relaciones Públicas, por citar algunas.

Otro reto no menor es el relativo a la seguridad, ya que recibe a un estado sumido en el temor y el terror ante el creciente número de ejecuciones, cadáveres que aparecen de la noche a la mañana, la presencia de gavillas armadas que asaltan y roban a plena luz del día.

Al que se le suman las bandas de roba coches, de secuestradores, de policías corruptos y delincuentes y el reto de lograr un mando único policial, para evitar que la delincuencia no se desborde y haga presa a los tlaxcaltecas.

En materia de combate a la contaminación el río Zahuapan se ha convertido en río de la muerte y de nada valieron los miles de millones que se invirtieron ya que las más de 120 plantas de tratamiento nunca entraron a funcionar en su totalidad, como fue la promesa de campaña del casi ex gobernador.

En el tema de salud prevalecen las deficiencias en el equipamiento, la infraestructura arquitectónica es de mala calidad por los materiales de construcción, y el reto principal es lograr que regresen los especialistas que se fugaron por los bajos salarios que les pagaban.

El sector campesino exige que se aclare la desaparición de las once mil toneladas de fertilizante que se perdieron en la Sefoa, que se revise y transparente todo lo relacionado con la compra y entrega clientelar de los tractores.

Que se revisen los padrones de beneficiarios de el programa de 65 y más que les fue rasurado a los tlaxcaltecas en retiro desde la llegada de Aquí Xicohténcatl/ LOS GOBERNADORES TAMBIÉN LLORAN

Pedro Morales/Foto Jorge Lezama

Mariano González Z. va a pasar a la historia de Tlaxcala como el único gobernador que lloró en su ultimo informe de gobierno disfrazado de “Mensaje Ciudadano”, cabe hacer notar que los sentimientos son de cada quien y muy respetables.

Pero cuando un mandatario llora en el momento de rendir cuentas, es de hacerse notar, pero más si el momento es captado oportunamente como ocurrió en este caso con el ejercicio periodístico que ya se perdió en Tlaxcala.

Con la voz quebrada por el sentimiento al agradecer a sus hijos Mariano, Mariana y a su nieta a quien llamó “La Güereja”; ante la titular de Sedatu, Rosario Robles quien vino en representación del presidente Peña Nieto y de gobernadores e invitados especiales, el gobernador de Tlaxcala, Mariano González Z., rindió su “Mensaje Ciudadano”.

Fue un instante, pero ahí está la imagen fotográfica oportuna que ha desatado polémica, guardando las proporciones como en el caso del extinto ex presidente de la República, José López Portillo, hace 34 años: “Defenderé el peso como un perro”, dijo en el Congreso de la Unión. 

Y lloró.

Para el último informe de gobierno, septiembre de 1982, cuando la cadena de errores que condujeron a la crisis era muy larga y nadie esperaba un eslabón más, el presidente López Portillo se encargó de dar la nota a los medios. 

Por radio y televisión, la población escuchó la voz del presidente anunciando el control de cambios y nacionalización de la Banca y rematando con una más de sus frases histriónicas: “ya nos saquearon. México no se ha acabado. Ya no nos saquearán”, mientras enjugaba sus lágrimas frente a la nación.

 

LOS PENDIENTES

 

Pese a las proclamas triunfalistas del Mandatario saliente, la administración entrante del también priista Marco Antonio Mena Rodríguez tiene enfrente el reto inmediato de tapar y tratar de que no se ventilen los abusos, corruptelas y las deficiencias que va a heredar de Mariano González Z.

Entre ellas el destino final que tuvieron algo así como 100 millones de pesos que la CGIRP destinó para publicidad que pagó entre sus socios en que se convirtieron algunos “comunicadores” que están a punto de salir de su zona de confort.

Seis años vivieron del erario por mantener la boca cerrada, es el turno del nuevo gobierno para sacudirse a estas sanguijuelas insaciables que ante el arribo de “nuevos amigos”, ya se frotan las manos para hacer lo que mejora saben, alabar y endulzar el oído de su amo.

Para el 2017 se prevé el retorno de miles de tlaxcaltecas vía extradición de los Estados Unidos, sin que se vislumbren medidas preventivas para amortiguar ese impacto que demandará del gobierno de Tlaxcala soluciones inmediatas.

Durante las dos primeras mesas de trabajo, educación y salud, para elaborar el Plan Estatal de Desarrollo, ha dejado entrever que se avecina la arribazón a las áreas sustantivas del gobierno de una parvada de funcionarios que no son de Tlaxcala.

Tiene que enfrentar el reclamo de los partidos políticos que como en el caso del PAN y PRD a través de sus dirigentes Carlos Carreón Mejía y Manuel Cambrón Soria de que el gobierno saliente fue de disensos y no de consensos.

“Nunca se manejó una agenda de estado y mucho menos durante seis años existió o se registró una llamada para trabajar juntos, hombro con hombro por el progreso de Tlaxcala, este gobierno que se va fue sectario y sobre todo selectivo y excluyente”, sostienen.

En ese sentido urge parar el gasto multimillonario que representan entes como el  Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, el Instituto Electoral de Tlaxcala.

Además de fideicomisos y revisar a los organismos autónomos que durante seis años no dieron resultados como lo fueron la Coordinación de Radio y televisión, la Coordinación de Información y Relaciones Públicas, por citar algunas.

Otro reto no menor es el relativo a la seguridad, ya que recibe a un estado sumido en el temor y el terror ante el creciente número de ejecuciones, cadáveres que aparecen de la noche a la mañana, la presencia de gavillas armadas que asaltan y roban a plena luz del día.

Al que se le suman las bandas de roba coches, de secuestradores, de policías corruptos y delincuentes y el reto de lograr un mando único policial, para evitar que la delincuencia no se desborde y haga presa a los tlaxcaltecas.

En materia de combate a la contaminación el río Zahuapan se ha convertido en río de la muerte y de nada valieron los miles de millones que se invirtieron ya que las más de 120 plantas de tratamiento nunca entraron a funcionar en su totalidad, como fue la promesa de campaña del casi ex gobernador.

En el tema de salud prevalecen las deficiencias en el equipamiento, la infraestructura arquitectónica es de mala calidad por los materiales de construcción, y el reto principal es lograr que regresen los especialistas que se fugaron por los bajos salarios que les pagaban.

El sector campesino exige que se aclare la desaparición de las once mil toneladas de fertilizante que se perdieron en la Sefoa, que se revise y transparente todo lo relacionado con la compra y entrega clientelar de los tractores.

Que se revisen los padrones de beneficiarios de el programa de 65 y más que les fue rasurado a los tlaxcaltecas en retiro desde la llegada de González Zarur y que se revise si no cobra gente que ya murió y que se regrese a como estaba antes para beneficiar a los de 70 años y más.

El sector del transporte local y regional espera un urgente aumento del costo de la parada mínima de dos pesos, que ha sido contenido y que se podría convertir en un problema social, además de que en materia educativa ya no solamente se apliquen los recursos en pintar las fachadas y colocar adornos.

Los pendientes son de nunca acabar, simplemente basta poner atención a los que dice el Centro Fray Julián Garcés A.C. que durante seis años denunció incansablemente que “el gobierno de Mariano González Z. fue de simulación, omiso, abusivo, prepotente y sobre todo opaco en la rendición de cuentas”.

 

LOS OBISPOS DE LA INFORMACIÓN

 

En viaje a bordo de un autobús de Apizaco hacia Tlaxcala, media hora antes del “Mensaje Ciudadano”, el chofer iba atento a lo que decían los comentaristas y comunicadores que hacían un enlace a través de la radio rielera, desde el Centro de Convenciones.

“Puras alabanzas dicen estos “obispos de la comunicación”, fue su comentario a la salida de Apizaco, al llegar a la “Y”, de plano nada más movía la cabeza al escuchar las maravillas que logró este gobierno que ya se va.

Incienso era aplicado en cada comentario para que subiera a los cielos de la conciencia de los tlaxcaltecas que durante cada uno de los informes nunca fue invitado, ahí la gente del pueblo no cabe. 

Huele a vacas, a sudor, a pueblo.

Voltea, le baja a su radio donde la banda “El Limón” tocaba una de amor y despecho, “ya ni la amuelan, dicen puras mentiras, quesque es el estado más seguro, que vengan acà a las carreteras por la noche”, reta.

Pinchis obispos de la información, cada lunes dicen puras pendejadas, ora solo les falta traerse al Popo, para echarle humos a su gobernador… ya ni la chingan, dijo entre carcajadas a la altura de “El Trébol”… ya llegamos señores, fue la despedida, y que se revise si no cobra gente que ya murió y que se regrese a como estaba antes para beneficiar a los de 70 años y más.

El sector del transporte local y regional espera un urgente aumento del costo de la parada mínima de dos pesos, que ha sido contenido y que se podría convertir en un problema social, además de que en materia educativa ya no solamente se apliquen los recursos en pintar las fachadas y colocar adornos.

Los pendientes son de nunca acabar, simplemente basta poner atención a los que dice el Centro Fray Julián Garcés A.C. que durante seis años denunció incansablemente que “el gobierno de Mariano González Z. fue de simulación, omiso, abusivo, prepotente y sobre todo opaco en la rendición de cuentas”.

LOS OBISPOS DE LA INFORMACIÓN

En viaje a bordo de un autobús de Apizaco hacia Tlaxcala, media hora antes del “Mensaje Ciudadano”, el chofer iba atento a lo que decían los comentaristas y comunicadores que hacían un enlace a través de la radio rielera, desde el Centro de Convenciones.

“Puras alabanzas dicen estos “obispos de la comunicación”, fue su comentario a la salida de Apizaco, al llegar a la “Y”, de plano nada más movía la cabeza al escuchar las maravillas que logró este gobierno que ya se va.

Incienso era aplicado en cada comentario para que subiera a los cielos de la conciencia de los tlaxcaltecas que durante cada uno de los informes nunca fue invitado, ahí la gente del pueblo no cabe. 

Huele a vacas, a sudor, a pueblo.

Voltea, le baja a su radio donde la banda “El Limón” tocaba una de amor y despecho, “ya ni la amuelan, dicen puras mentiras, quesque es el estado más seguro, que vengan acà a las carreteras por la noche”, reta.

Pinchis obispos de la información, cada lunes dicen puras pendejadas, ora solo les falta traerse al Popo, para echarle humos a su gobernador… ya ni la chingan, dijo entre carcajadas a la altura de “El Trébol”… ya llegamos señores, fue la despedida,