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Opinión



Las prisas del señor diputado

Martes, Diciembre 1, 2015 - 09:59
 
 
   

De Alta Prioridad

El panista Ángelo Gutiérrez tiene la misión de asegurar los cuatro años ocho meses de los próximos diputados, si ha de sacrificar a los alcaldes, con gusto los dejará en tres años.

El diputado presidente de la Comisión de Concertación y Coordinación Política, Ángelo Gutiérrez Hernández, ha salido a toda prisa a anunciar que este jueves la Soberanía de la cual forma parte analizará si serán los próximos diputados locales o los alcaldes quienes modifiquen la duración del encargo, luego que la Corte declaró inconstitucional los cuatro años ocho meses que, traen muy inquietos a quienes aspiran a alguno de esos puestos.

La premura del panista es tema de análisis, primero porque actúa sin que dicha resolución de la SCJN haya sido notificada legalmente al Congreso de Tlaxcala y publicada en el Diario Oficial de la Federación, que es cuando surte sus efectos y adquiere obligatoriedad.

Gutiérrez Hernández es uno de los grandes beneficiados por la alianza Mariano González-Adriana Dávila, que se hizo visible desde aquél abordaje al Congreso, cuando los perredistas en algún cargo importante fueron desechados porque dejaron de servir al interés superior que colocaba a sus pies a esos panistas sin escrúpulos convertidos en defensores de la impunidad del hacendado a quien ya queda poco para dejar el poder.

No es necesario disponer de grandes conocimientos en el desempeño de esta clase política para casi asegurar, será el tiempo de los alcaldes el sacrificado. Le van a quitar un año ocho meses.

Así, la alianza Dávila-González habrá subsanado ese dos por ciento de inconstitucionalidad que pone a Ángelo tan alegre y tan activo.

Pues esa pequeña cifra –vista a través de la mirada de Gutiérrez- contiene la esencia de este revés de la Corte al mega atropello pretendido y por cierto, parado en seco por los ministros de ese Tribunal.

Todo puede ser modificado, a excepción del tiempo de los diputados locales.

González los necesita más de tres años cubriendo sus espaldas. Está comprobado que con la persuasión de Mariano, los diputados y su lideresa moral bailan al son que les toque.

El artículo 111, último párrafo de la Constitución del Estado Libre y Soberano de Tlaxcala, advierte que la responsabilidad administrativa sólo se puede fincar dentro de los tres años posteriores al mandato en cuestión.

Como ustedes ven, la misión de Ángelo es defender como un perro que los diputados duren cuatro años y ocho meses. Ello será suficiente para no llevar ante los tribunales a un ex mandatario con serias acusaciones por la distracción de recursos.

Esta es la verdadera causa del estancamiento. El dinero se usa para satisfacer intereses personales, no del Pueblo.

Con un Congreso a modo, las cuentas pasan, aunque hablemos de vulgares ofensas. Con un Congreso a modo, las reformas son aprobadas, aunque la Corte las eche abajo por inconstitucionales. Con un Congreso a modo es posible el retorno de diputados intocables, temibles, impunes.

Con dinero baila el perro.

Expuesta la causa de las prisas del señor diputado puede quedarnos un poco más claro el avasallante actuar, no de un grupo político decente, sino de una verdadera turba que ya ganó aún sin llegar a las urnas. Es más, el triunfo electoral a estas alturas y con estas canonjías es lo de menos.

Es jugar a perder, pero perder con muchos millones de por medio.

Se parece a los trescientos operadores políticos de un adrianismo que obliga a seis ayuntamientos, panistas claro, a financiar el pago de los mismos.

Para eso cuentan con un Congreso a modo. Las cuentas públicas pasan, ¿quién se opondría?

Así hacen el caldo gordo al amo suyo, al que sirven desviviéndose, aunque aparenten un orgullo panista que oigan ustedes, si Maquío viera este lodazal no dudo en las fuertes palabras que utilizaría para llamarlos roedores en alguna de sus muchas acepciones.


Más allá de quién resulte ganador del proceso interno del PAN para encabezar la dirigencia del partido en Tlaxcala, la división será la constante y la peor enemiga del futuro representante de ese instituto político, ya que las descalificaciones y la guerra sucia que ha prevalecido durante el proceso de campaña impedirán que haya reconciliación y unidad entre los grupos que al parecer su intención es destruirse para nunca convertirse en una oposición fuerte y organizada.

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