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Ante brutalidad policiaca no estamos solos

Viernes, Noviembre 20, 2015 - 12:40

Aquí Xicohténcatl

El domingo anterior mientras los micrófonos de las radiodifusoras estaban apagados y las rotativas de los diarios detenidas, los diarios digitales han demostrado que son el futuro que ya llegó, inmediatez y oportunidad son las características del nuevo periodismo.

Se enfrentaban muy temprano los profes de la CNTE y granaderos, cinco detenidos y más de un centenar de golpeados en Apizaco y Zacatelco fue el saldo.

Quienes dieron cuenta puntual de esta agresión fueron los diarios digitales Pincel de Luz, Ágora Plural, E-Consulta Tlaxcala, Gentetlx 385 Grados y otros que manejaron de manera sesgada o parcialmente la información.

Los resultados han sido contundentes, se fue el delegado federal de la SEP en Tlaxcala, Enrique Padilla, pero fue gracias a la oportuna cobertura del enfrentamiento.

La diferencia fue que las fotos y la nota de la agresión trascendieron a Tlaxcala, se fue a nivel nacional e internacional, esa es la diferencia que se marca con los diarios impresos locales, que tienen una circulación limitada a su impresión.

La información llega a otros niveles, porque en Tlaxcala también hay prensa seria e independiente. Aunque sea digital, virtual la llaman otros, pero poco a poco va ganando adeptos.

Pero eso es harina de otro costal, lo cierto es que ya el gobierno federal tiene la mirada puesta de lo que pasa en Tlaxcala, eso es garantía de que ya se está acabando la impunidad.

Los profes de la CNTE podrán tener o no razón, molestan sus marchas, sus bloqueos, sus consignas, pero no han sido agresivos en su lucha, en un par de ocasiones se han enardecido y han respondido a las provocaciones.

Ahora saben que no están solos, medios de comunicación los cuidan, se podría decir que ambos bandos se cuidan de la policía que golpea parejo y gasea por igual a hombre, mujeres y hasta a uno que otro reportero.

No estamos solos pese a que una de las consignas preferidas de los maestros es la de “no somos uno, no somos cien… pinche prensa vendida, cuéntanos bien”.

Otra exigencia es la de… ¡digan a verdad!, pero cada quien se pone el traje a su medida, lo que es cierto es que una nube de agentes del gobierno encubiertos como periodistas causan esta animadversión al fichar a los manifestantes.

Esa actividad sería motivo de una cláusula para el articulado que ya presenta el diputado Serafín Ortiz, para que se obligue a las dependencias de gobernación y otras a obligar a sus empleados a que se uniformen y porten gafetes.

Para que no se confundan con los reporteros y reporteras que diariamente salen a buscar la nota y que se topan con gente que dice ser periodista, pero que aprovecha portar una libreta, grabadora y cámara para espiar a los grupos de lucha social.

Ahora como nunca antes en la historia de Tlaxcala, la otrora “Isla de la Fantasía” de Beatriz Elena Paredes Rangel, donde no pasaba nada; han bastado cinco años para ser invadida por la violencia y convertirse en esta administración del PRI en “La Isla de los Gorilas”.   Recordamos que cuando estuvo en el poder Tulio Hernández Gómez, poco uso hizo de la fuerza pública, salvo en aquella ocasión cuando las normalistas de la Normal Rural de Panotla tomaron las instalaciones de la XETT, el mandatario daba una conferencia de prensa en el Salón Rojo.   Recibió una llamada en esos viejos celulares que parecían ladrillos, su cara enrojeció al escuchar la conversación, dio un manotazo en la mesa, al tiempo que suspendía la conferencia de prensa para dar tajante la orden de “pártanles su madre”.   Y así fue, quienes salimos de prisa para cubrir la nota, alcanzamos a ver como corrían las normalistas por el puente rojo, eran sometidas y subidas a las patrullas sin miramiento algún; santa paz, se calmaron y todo se tranquilizó.   Llegó al poder Beatriz Paredes, quien gracias a su depurada red de inteligencia no tuvo necesidad de utilizar la fuerza bruta de la policía, todo se arreglaba con mensajeros y puentes, sin embargo en cinco años no cubrió las expectativas.   Luego de la salida de “La Doña” rumbo a Cuba como embajadora, dejó un verdadero mazacote en su administración, problemas por todos lados, inconformidades, manifestaciones y ese fue el motivo de su salida.   Llegó Samuel Quiroz de la Vega como gobernador interino, quien puso en orden la casa y no le tembló la mano para enfrentar los problemas, recordamos que puso quietos a unos antorchistas que causaban problemas y reinó la tranquilidad.   José Antonio Álvarez Lima, “Pepe Toño”, para los cuates, fue muy cuidadoso para la utilización de la fuerza pública y no recurrió a ella ni en los peores y aciagos momentos cuando nacía el Movimiento de Bases Magisteriales.   Alfonso Sánchez Anaya también fue precavido, salvo una que otra intervención de la fuerza pública, recordamos una corretiza a maestros, pero nada que alarmara, llevó la fiesta en santa paz.   Héctor Ortiz Ortiz volvió a poner quietas a las normalistas, ya casi al final de su administración, justo cuando colocaba la segunda piedra de la frustrada Central de Abastos en Xaltocan, también recibió una llamada.   Los tiempos cambian y se comunicaba en su moderno celular, mientras degustaba unas ricas carnitas, también montó en cólera, le informaban que los transportistas de la Amotac se preparaban para bloquear carreteras federales.   De nueva cuenta escuchamos la frasecita esa de “pártanles su madre”, pero la sangre no llegó al río, porque finalmente los transportistas no cumplieron con su amenaza de bloquear carreteras.   Y así vino el cambio de gobierno y arriba otra vez el PRI, en medio de una rebelión de policías estatales; marchas y plantones organizaron los dirigentes que pugnaban por mejores condiciones laborales.   En junio del 2011, policías federales sometieron y desalojaron el zócalo capitalino, para disolver un plantón de policías estatales, por cierto que esa fue una de las pocas ocasiones en que ha funcionado el reloj digital del Bicentenario, ahora convertido en adefesio inservible.   El resultado fue que 88 policías fueron encarcelados y alrededor de 200 elementos fueron dados de baja por su rebelión, de esta forma fue sofocado el movimiento y su líder también fue procesado.   En agosto del 2012, vino el relevo en la secretaría de seguridad estatal, se fue Rubén Santacruz Caltempan y comenzó la era de los gorilas con el arribo de Orlando May Zaragoza Ayala.   De entrada dijo que venía con la instrucción de “profesionalizar y depurar” las fuerzas policiacas estatales, es el tercer funcionario en lo que va de la administración estatal.   A partir de entonces, se han registrado enfrentamientos, algunos justificados, pero en otras con reservas, como en San Miguel del Milagro donde había problemas por motivos religiosos.   Se han realizado diversas intervenciones entre las que destacan rescate de presuntos delincuentes a punto de ser linchados, pero también enfrentamientos y choques con grupos de manifestantes.   Fue el caso en diciembre, cuando fueron sometidos manifestantes de Morena, con grupos del magisterio por igual del MBM que de las secciones 31 y 55, este 2014 se recuerda el enfrentamiento en Tocatlán, por la detención de un petista.   Los mototaxistas de Papalotla también ya saben lo que es enfrentar a la fuerza del estado, lo mismo que productores agrícolas que se pronunciaron en contra de la construcción de una autopista a Puebla y la construcción de un gasoducto.   En San Pablo del Monte con la invasión de tierras y problemas políticos con sus autoridades locales, También los antorchistas saben lo que es una trifulca con granaderos.   Lo mismo que las normalistas, en El Carmen Tequexquitla, por el problema de contaminación y explosiones en Clorobencenos, la “intervención” en el Congreso con empujones a diputados de la LIX legislatura.   La muestra del poder durante horas, mientras se discutía la Ley de pensiones, tras la hueviza a los diputados, fueron alrededor de mil los granaderos que sitiaron la Plaza Juárez.   Se recuerda la trifulca con los transportistas de USU, que aterrorizó a algunos comunicadores que vieron “ráfagas de balas de goma” y hasta inventaron una nueva calle, la del 29 de noviembre.   Para algunas plumas agradecidas, la utilización de la fuerza policiaca en Tlaxcala es justa y necesaria, pero no toman en cuenta que los granaderos convertidos en gorilas agreden por igual a mujeres, niños y ancianos, agarran parejo.   Ante este preocupante panorama, llama la atención el pronunciamiento de algunos diputados de la actual legislatura, quienes pusieron el dedo en la llaga y encendieron los focos de alarma en torno a la forma en que se aplica la fuerza de la policía estatal.   Diputados de las fracciones parlamentarias de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Acción Nacional (PAN), del Trabajo (PT), Movimiento Ciudadano (MC) y Alianza Ciudadana (PAC) condenaron la actuación de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE).   La propuesta de la legisladora se dio porque un grupo de transportistas en uso de su derecho de expresión, intentó manifestarse en contra de lo que ellos consideran que violenta sus derechos como prestadores de un servicio púbico como es el transporte urbano y suburbano, pero fueron reprimidos con lujo de violencia”.   “No es la primera vez que las fuerzas policiales locales actúan de esta manera, bajo las órdenes del actual secretario de Seguridad Pública estatal, varios han sido los excesos cometidos en contra de grupos de ciudadanos que han pretendido mostrar su inconformidad o diferencia de criterio e, incluso, en contra de algunos diputados de la pasada Legislatura que osaron cuestionar el desmedido actuar del mencionado funcionario.   “El Congreso no puede permanecer ni silente ni complaciente ante sucesos de esta naturaleza, ya que si sólo los vemos pasar indolentemente, parecerá que no hay poder alguno que alce la voz a nombre del pueblo, para denunciar y exigir el cese de estos excesos cometidos en una errónea interpretación del Estado de derecho”, expuso.   Tras solicitar que en ese momento se votara la emisión de dicho acuerdo, porque es urgente que se haga un extrañamiento al titular del Poder Ejecutivo para que reconvenga a su secretario de Seguridad Pública antes de que su actuar derive en hechos más lamentables que los que ya ha cometido en su paso por Tlaxcala.   “No debe confundirse la defensa de los derechos de terceros con el ejercicio autoritario e intolerante del poder, a través de la intimidación y represión policiaca”, sostuvo.   El gobernador es el primer responsable de ese ejercicio autoritario del poder.   Sin embargo no pasa nada, otra vez salieron los granaderos en El Trébol para golpear y gasear a las normalistas, lo mismo que en Apizaco y Zacatelco, las notas han dado la vuelta al mundo.

Todo este panorama es preocupante, qué lejos está esa “Isla de la Fantasía”, nos han invadido los gorilas, al igual que la delincuencia nos quitan la tranquilidad y limitan la libertad de manifestación.

Luego pasó que los policías resultaron secuestradores, nunca los diputados de la pésima legislatura actual han logrado obligar a comparecer a los funcionarios encargados de la seguridad y todo es pura simulación.

Lo malo es que Tlaxcala, como nunca antes en su historia, vive en un clima autoritario, que es rechazado por las mayorías, que no ven con los granaderos que “se remiende el tejido social”.   Al paso que vamos, no tarda en llegar la sangre al río, es urgente que los diputados insistan en buscar una solución, que intervenga el gobierno federal antes de que lamentemos la muerte de una madre o un padre de familia… ASÍ NO ERA TLAXCALA.