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Los mapaches llegaron ya

Miércoles, Mayo 27, 2015 - 09:09

Aquí Xicohténcatl

Al borde del llanto, dos panistas, una petista y otro señor del Partido de Encuentro Social, de reciente cuño, se desgarraron las vestiduras, se arrancaron los cabellos y mostraron fotografías de la trampa que les están haciendo los priistas.

Ante los medios de comunicación, serios ellos y con un “operador” que más que ayudar entierra candidatos, si no que le pregunten a la que “rompe las barreras” que la hizo de presentador, todos encolerizados y escandalizados juraron y perjuraron que esas fotos son de Tlaxcala y no de Puebla.

No es que no se les crea, pero la verdad se vieron muy inocentes, al grado de que al otro día les dijeron que al fin en Tlaxcala se había juntado el agua y el aceite para sacar a flote otro mega descubrimiento “el hilo negro y el agua hervida”.

Fotos de gente de la sierra norte de Puebla con sus pantallas las hicieron pasar como tlaxcaltecas, gente acarreando boilers para los baños y regalos y hasta alegrías envueltas en papel celofán, con eso de que sirven para votar con alegría fueron las muestras de los delitos electorales.

A ellos y a los que faltan por sacar a relucir sus traumas, les tenemos dos noticias, una buena y la otra peor, la buena es que ya se van a descansar y nos van a dejar descansar, ya se acaban las campañas.

La otra es que ya llegaron los mapaches a Tlaxcala y ahora si van a saber en la última semana lo que es “operar”, para ganar las elecciones, la cosa ya no es como antes que la gente votaba por la persona o por el partido.

Ahora lo hace por conveniencia y más por dinero, no tardamos en darnos cuenta de la nueva democracia a la tlaxcalteca que ya asomó su rostro en la pasada contienda electoral de alcaldes.

Por eso es mejor que ya ni se cansen, ya tocaron todas las puertas que tenían que tocar, ya nos imaginamos a los ciudadanos abriendo puertas y entregando sus votos, como si en instantes convencieran a los ciudadanos.

No le hagan al cuento, todos salieron abrazando a los niños, solo que ellos no votan y se ven ridículos, lo mismo que a las viejitas y a los chavos, pero la verdad es que ni a los de su cuadra han logrado convencer.

Ellos si los conocen.

Así, el mapachismo electoral comienza a tejer sus redes de cara a la elección federal de 2016. Estos personajes han comenzado a conformar las células que reclutarán a la gente que se movilizará el día de la elección.

Los operadores de a pie de esta larga tradición en la “democracia mexicana” no son encumbrados políticos, sino en su mayoría lideresas de colonia, quienes realizan con más eficacia esta labor, pues ellas conocen de primera mano su comunidad y quienes tienen más redes de amigos y conocidos.

Son ellas, las mamás mapachas, quienes comienzan a conformar las células que tienen como primer objetivo reclutar a un grupo de incondicionales.

La labor de las mamás mapachas es la de asegurarse que el primer círculo de allegados lograra conformar por su cuenta una subcélula que multiplicara el número de gente en posibilidades de movilizarse el día de la elección.

Los métodos de convencimiento van desde la compra directa del voto, hasta la promesa de un puesto de trabajo o la inclusión en la lista de beneficiarios en algún programa social ya sea del orden municipal, estatal o federal, dependiendo del tipo de elección de que se trate.

Y ahora sí, una vez organizado el bizne, vienen la repartición de despensas, gorras y camisetas sólo son un incentivo para posicionar al candidato entre la gente, porque por sí sola, esta táctica no garantiza que la gente salga a votar por “el candidato”.

Y aunque está prohibido el uso electoral de los programas sociales, la estrategia también incluye la difusión intensiva de los supuestos logros del gobierno afín al candidato en turno, para hacerle ver a la población los beneficios que le esperan en caso de que dé su voto a favor de determinado partido.

Pese a que se trata de una actividad de gran desgaste físico, el sueldo al que aspira el mapache líder de una subcélula no pasa de los 6 mil pesos al mes, más lo que puedan agarrar para ellos y sus mapachitos.

Hoy está actividad va a la baja, por ser elección de diputados federales que no dejan futuro para los chalanes y se desilusionan de esta “profesión”, puesto que nunca ven cristalizar ninguno de los supuestos logros que ella misma difundía para convencer a la gente.

Aunque sigue el negocio al ser contratados para las protestas a las afueras del partido en turno que le tocó apoyar cuando al término de la elección y como casi siempre pasa, el o la candidata entra en la “depre” por la derrota y se olvidan de sus huestes.

Para la elección en puerta los han vuelto a buscar, buscar, no les ha dicho sí o no, simplemente esperarán a recibir la mejor oferta, para decidir entonces si vuelven a las calles para convertirse al cierre de las campañas en flamantes “promotores del voto”. Todo es cuestión de la paga que reciban.

PREMIO MIGUEL N. LIRA… NO SE HAGAN BOLAS

Para que tantos brincos mis diputados, mejor ni se metan en camisa de once varas y acepten las costumbres y tradiciones de los jefazos de prensa dueños, amos y señores por sexenios de a quien se le otorga la presea en este rincón de la patria.

Al fin y al cabo que la calidad periodística la constatamos cada día en las publicaciones que están a la vista de todos, una prensa bien acomedida y muy cuidadora de las formas, faltaba más, pero no sobraba menos.

La comisión respectiva, la encabezan panistas, que hace un año agacharon la cabeza cuando entre rechiflas entregaron el premio en condiciones que reflejan la tranza y corrupción que impera en tierra tlaxcalteca, son esos mismos los que tratan de sacar al buey de la barranca.

Atentan contra la inteligencia de los tlaxcaltecas, al informar que los periodistas a los que se les ha girado invitación para calificar los trabajos del concurso son: Blanca Lilia Ibarra Cadena, directora del Canal del Congreso.

También a Carmen Lira Saade directora general de La Jornada; Alejandro Junco de la Vega, presidente del Grupo Reforma; Juan Francisco Ealy Ortiz, presidente ejecutivo del consejo de administración de El Universal.

Carlos Marín Martínez, director editorial de Grupo Milenio; José Luis Vázquez Baeza, director general de la escuela Carlos Septien García y a un representante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) designado por el rector.

La verdad nos causa admiración la inocencia aldeana y supina de las y los diputados de esta comisión, creen que estos personajes van a distraer sus ocupaciones, viajes y negocios por atender una petición de una Legislatura de un estado que ni siquiera ubican en el mapa.

La verdad en sus mentiras no se midieron, ellos podrán decir misa, pero el peso y prestigio de estos personajes no se enloda con lo que las y los diputados han hecho durante años con el otorgamiento del premio Miguel N. Lira.

Ya mejor quítense de payasadas y háganle como siempre lo han hecho, en lo oscurito, para los cuates, como siempre y mejor ya no exhiban su ignorancia, los periodistas tlaxcaltecas no somos estúpidos… MENOS OLVIDAMOS