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Cuando la perra es brava

Jueves, Marzo 19, 2015 - 07:44

Aquí Xicohténcatl

Desde hace cuatro años se nubló el cielo, negros nubarrones de cerrazón y desprecio se veían venir y esa ha sido una constante, la situación se agrava porque ahora prefieren que renuncien los funcionarios, antes de que pasen a entregar cuentas y a ser interrogados por los diputados locales.

Aunque ese cuento ya nos lo sabemos los tlaxcaltecas, es costumbre que hasta el sexenio anterior los enemigos del sistema los maiceaban con los viajes “para amansar locos”, como eran esos viajes a las playas que realizaban los maestros.

Curiosamente ahora los diputados se van a Zacatecas, quien sabe a qué van pero son unas mini vacaciones que se merecen, sus orejas y dedos van a descansar de tanto marcar y marcar en sus celulares, porque es lo que van a hacer al Congreso.

Dicen en los pasillos legislativos que van a regresar “mansitos, mansitos”.

HOMENAJE A LOS AVIADORES

Inusitada movilización de taquetes, soldados armados hasta los dientes, oficiales que hace tiempo no se veían más que en las películas de la Segunda Guerra, fueron las imágenes de cuando llegaron los generales y sus séquitos de ayudantes, total que el palacio legislativo de Tlaxcala se transformó.

Llegaron para colocar en letras doradas en los muros de la sala de sesiones una frase alusiva al centenario de la Fuerza Aérea Mexicana, hasta ahí todo bien, pero ocurrió un fenómeno curioso, con los uniformes y las armas la gente del Congreso se transformó.

La orden era que no pasara ni el aire en la sala de sesiones, salvo invitados especiales o gente uniformada, aunque a la hora de la hora se perdió el control y todos entraron como en su casa, por cierto que en el área de prensa se colocó a “puros cuates” y gente bonita.

Al ver tantas muestras de prepotencia de gente que cuando le dan un poco de poder, loca se quiere volver, en esas recordamos al experimentado político tlaxcalteca Francisco Hernández Gómez q.e.p.d. que nunca faltaba a estos sainetes.

Y se habría preguntado:

 ¿Qué ha hecho la FAM por Tlaxcala?

Y a sí mismo se respondería.

1.- Traer ese avión con diente de tiburón pintados al aeropuerto de Atlangatepec, para exhibirlo.

2.- Mandar todos los días a un grupo de soldados a tomar todo el día el sol y a cortar el pastito.

3.- Tal vez en reconocimiento a que diariamente cuidan que no bajen los aviones que se escuchan por las madrugadas en la zona.

4.- Posiblemente valió la pena poner en letra de oro que hace un año se admiraba la gente de Tlaxcala con las evoluciones de los aviones y helicópteros, en la celebración de la ya olvidada “Carga al Sable”.

5.- Quizá porque en Tlaxcala hay muchas pistas de aterrizaje, sobre todo en las del gobierno y los municipios.

6.- Queda el recurso de que sea en reconocimiento a esos héroes anónimos que les dicen aviadores y que no son reconocidos, aunque llevan más de cuatro años de vuelo.

UNA SOPA DE SU PROPIO CHOCOLATE

Resulta que el pasado viernes se realizó una gira por el rumbo de Altzayanca, la organizó la SCT, todo bien, carreteras nuevecitas fueron entregadas, la ceremonia correcta y lo malo fue cuando acabó.

Resulta que el titular del Ejecutivo se subió a su helicóptero y se fue a Tlaxco, a otro punto, entonces había prisa por llegar por carretera, aunque sea para el traslado y en esas estaban cuando que se les pone enfrente la ambulancia del gobernador.

Les aplico la “operación carrusel”, es decir el chofer no dejo pasar a nadie, ni siquiera al chofer de la delegada de SCT, a quien intentara rebasarlo por la derecha, le daba cerrones, al igual que los elementos de la PFP.

Esto no tendría por qué llamar la atención, si no fuera porque al parecer en los últimos días se ha dado la terminante orden de obstaculizar a los representantes de los medios de comunicación, primero salieron los “corralitos”, para impedir que los reporteros se acerquen a los funcionarios.

Ya ni se diga con la selección de reporteras y reporteros, que aunque cubran la fuente sean además dignos de ir a cubrir los eventos, de otra manera si es que los llegan a invitar, es bajo amenaza de no sacar lo feo de los eventos.

Y cabe una reflexión, vale la pena ir a donde no te invitan, porque a final de cuentas ellos, los políticos y los funcionarios son quienes tienen la necesidad de difundir que medio trabajan y que  de otra forma pasan sin pena ni gloria, como los diputados.

De todo esto lo malo es cuando la gente con poca experiencia enloquece, con un poco de poder se sienten dueños de vidas y destinos, ahí está la gente del Congreso y el colmo es que ahora hasta el chofer de la ambulancia la hace de guarura.

No sabemos que destino les espera a los representantes de los medios de comunicación en Tlaxcala, lo cierto es que hay que tener cuidado con todo el personal, ahí están los guardias personales del mero mero que ultimaron a un ciudadano.

Lo de los policías acreditables que resultaron secuestradores exprés y lo que nos faltaba, un chofer de ambulancia que se siente dueño de las carreteras, el mal ejemplo cunde aunque hay que señalar que estas actitudes pueden terminar en…UN BAÑO DE SANGRE.